Comercio
El comercio de Reus se resigna a bailar al ritmo marcado por las grandes superficies
La UBR cifra con entre un 20 y un 30% la caída de las ventas durante las rebajas en los últimos 10 años

Fotografía de un anuncio de un descuento en un escaparate del centro de la ciudad de Reus.
Los pequeños comercios de Reus cierran una vez más las rebajas de invierno con la mirada puesta en la nueva temporada. No obstante, lo que antes suponía un acontecimiento social que generaba colas delante de los escaparates y los pequeños negocios aprovechaban para hacer caja ahora no es poco más que una época en la que hay descuentos, diluida entre las constantes campañas promocionales durante el año.
«Las rebajas no son lo que eran porque ahora hay descuentos durante todo el año. Las rebajas de invierno han perdido todo el encanto», valora la presidenta de la Unió de Botiguers de Reus (UBR), Rosa Lucas, que añade que en los últimos 10 años las ventas durante las rebajas «han caído entre un 20 y un 30%». Un análisis con el que coincide el presidente de la Asociación de Comerciantes del Pallol, Pau Salvadó, que afirma que «las rebajas ya no tienen la misma fuerza que antes».
Así y todo, la valoración de las rebajas de invierno de 2025 es «positiva», teniendo en cuenta que ahora las expectativas son diferentes. «Este año ha sido más o menos como el año pasado», confirman desde el Pallol. «Una buena campaña de Navidad y después unas rebajas con normalidad, nos lo dicen antes y estoy seguro de que firmamos todos», añade Salvadó.
«Han servido para sacar stocks. Las expectativas han cambiado totalmente», comenta Lucas, con resignación. En opinión de la presidenta de la UBR se tiene que «reorganizar» la estrategia, porque «ahora en enero y en febrero se quedan colgados». Por su parte, Gemma Molner, miembro de la junta del Tomb de Reus, comenta que «las rebajas han sido más o menos como el año pasado».
Los culpables
Este cambio viene provocado por el aumento de campañas promocionales, entre ellas el Black Friday, que hacen que haya una constante presencia de descuentos durante el año y las épocas tradicionales de rebajas queden desfiguradas. «Antes de la campaña de Navidad tenemos un Black Friday que ya adelanta las compras de Navidad, aunque tampoco hay grandes descuentos. De esta manera, el cliente llega a enero con pocas ganas de comprar», analiza Molner.
«Antes eso estaba regulado, pero la ley española ahora permite que se hagan las campañas cuando les dé la gana. Iría bien que lo volvieran a regular, pero sabemos que no lo harán», critica la miembro de la junta del Tomb de Reus. «Las franquicias y la venta por Internet son los dos grandes monstruos para el pequeño comercio», apunta Lucas.
Controlar el stock
Por su parte, el presidente de la Asociación de Comerciantes del Pallol asegura que los comercios viven con «desazón» esta situación: «Ahora siempre tienen que tener aquel artículo que sirva de gancho o poner en oferta y obliga a los comerciantes a buscar constantemente productos que llamen la atención del consumidor».
Por su lado, Rosa Lucas detalla que lo que hacen ahora los comercios es tener un mayor control del stock: «Ahora tenemos que intentar llegar con menos stock en Navidad y después de Navidad, que a la vez también hace que las rebajas tengan menos fuerza».
Por otra parte, la presidenta de la UBR no cree que las épocas de rebajas tradicionales lleguen a desaparecer: «No creo que sea tan drástico. Ahora quizás con enero es suficiente y empezamos antes con la nueva temporada».
En este sentido, Gemma Molner coincide con el análisis de la UBR, ya que «sigue siendo una época que te ayuda a vaciar el stock». La miembro de la junta del Tomb de Reus propone que, por ejemplo, se haga una campaña de rebajas mucho más corta y agresiva.