Diari Més

Vivienda

Los derribo derribos de la Coromina de Reus acaban la primera fase con un inquilino dentro

La empresa que se encarga de acondicionar los terrenos ha conservado un espacio por el ocupa hasta que se resuelva su situación

ges no se realizará hasta que no

Los derribos de la Coromina de Reus acaban la primera fase con un inquilino dentroOlívia Molet

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Las obras de la antigua Coromina Industrial ya han finalizado la primera fase con el derribo de algunas naves, pero el solar todavía cuenta con un ocupa. La empresa que se encarga de las tareas de derribo y saneamiento del terreno ha dejado sin tocar la pequeña casa donde está residiendo actualmente esta persona junto con varios perros.

Las obras empezaron a principios de año y el inquilino las ha vivido de cerca, sin marcharse de donde considera que es su casa. La empresa recibió el permiso de derribo en enero y decidió dividirlo en dos fases, diferenciándolas por el tipo de naves. La primera tenía previsión de acabar en abril pero las tareas se han ido alargando y han finalizado en agosto. Las obras se iniciaron en febrero, cuando empezaron a sacar la uralita que había en las naves para después poder proceder a destruirlas.

Ahora están haciendo tareas de saneamiento del terreno y pasarán a sacar la uralita de las otras naves que tienen unas características diferentes y que, por lo tanto, «necesitan otro tipo de actuación». Desde la empresa no se quieren marcar un plazo para la finalización de las obras porque «está siendo todo bastante imprevisible». Con todo, sí que apuntan que la construcción de las viviendas no se realizará hasta que no se acabe otra construcción que están haciendo en Tarragona y que tienen previsto terminar a finales del 2020 y comienzos del 2021. Por lo tanto, los edificios que se tienen que construir en estos terrenos no se empezarán a alzar hasta, como mínimo, mitades del 2021 según informan fuentes de la empresa a Diari Més. En concreto, se crearán más de 200 viviendas formando una zona residencial de varios bloques con un espacio verde y dos calles nuevas con el fin de hacer más accesible este ámbito urbanizado, ubicada justo delante del CAP Sant Pere.

Una pequeña casa

Mientras se va adelantando con las obras y el terreno queda limpio de naves para poder dejar el espacio libre para levantar las viviendas, en un rincón de los terrenos hay una pequeña casa donde todavía reside una persona junto con varios perros.

La constructora encargada de los derribos ha decidido dejar este inmueble tal como estaba pero la han rodeado con una valla para asegurar el bienestar de los animales y del hombre que reside allí. De hecho, también tiene un casco para poder moverse libremente por las obras sin entorpecer el trabajo de los trabajadores. La decisión de dejar vivir al inquilino en esta casa, donde se encuentra desde que los terrenos de la antigua Coromina Industrial quedaron en desuso, es porque «no corresponde a la empresa echar a la gente». Desde la constructora remarcan que «nosotros tenemos una licencia desde enero que nos permite proceder con los derribos y eso es lo que estamos haciendo» y añaden que «con respecto a la persona que está viviendo, nosotros no tenemos nada que decir porque es el Ayuntamiento quién se tiene que hacer cargo».

A principios de junio, el inquilino dejó la puerta de entrada en el terreno llena de notas donde exigía una nueva casa para él y sus perros y decía que hasta que eso no se produjera, él no se marcharía de allí. El Ayuntamiento, a través de cartas, notificó en más de una ocasión que tenía que abandonar la zona para que se pudieran completar los trabajos sin inconvenientes, pero él se negó. Ahora, sigue viviendo allí esperando una solución o que lo obliguen a marcharse.

tracking