Indigno
Abogado y diputado del PP en el Parlament de Catalunya

El president espanyol, Pedro Sánchez.
Lo ha vuelto a hacer, Pedro Sánchez, un año más, ha vuelto a utilizar las pensiones de nuestros mayores para perpetuarse en un gobierno que hace aguas, tomando como rehenes a los jubilados, y un año más he tenido que rectificar. Y lo ha vuelto a hacer de manera indigna, ha incluido la subida de las pensiones en un decreto que incluye medidas para las que no cuenta con mayoría suficiente para aprobarlas, el denominado Decreto Ómnibus. Su estrategia era un win-win, si votas en contra de la convalidación del decreto quieres hurtarles el dinero que les corresponde a los pensionistas, si votas a favor consolidas una serie de medidas para las que el gobierno no contaba con mayoría suficiente. Era un claro chantaje, pero los españoles ya no le creen, en una última encuesta cae 3,4 puntos entre los jubilados a razón del Decreto. Los españoles son conscientes que simplemente con un decreto ley que solo incluya la revalorización de las pensiones sería suficiente para aprobarla, seguramente por unanimidad en el Congreso, como al final ha hecho. O simplemente dar trámite a la Proposición de ley del Partido Popular, presentada en el Congreso para la revalorización de las pensiones, también hubiera sido suficiente. Pero no, una vez más utiliza los intereses de los jubilados para su beneficio propio, para ganar el relato. Para Sánchez lo importante no es la revalorización de las pensiones, ni el bienestar de los españoles ni siquiera ayudar a quien sufre una tragedia, su prioridad es ganar el relato, por eso grabó el video cargando contra el Partido Popular horas antes de la votación en el Congreso, lo que le ha convertido en el hazmerreír de las redes, sería un chiste si no fuera porque juega con los ingresos de millones de pensionistas. Pero además el ridículo es espantoso, por segundo año, el chantaje le sale mal, y se ve obligado a rectificar aprobando en un solo decreto la actualización de las pensiones, tal como pedía el Partido Popular.
Como también es indigno que no le importe el sufrimiento por una tragedia, suspende el funeral de estado, según él, por la imposibilidad de los familiares de asistir, ocultando la verdad, ya que los familiares no quieren un funeral que se utilice políticamente como ocurrió con la dana. Es indigno que se celebre un funeral oficiado por la Iglesia católica y asista el Rey, pero él se excuse justifi ándolo en que no asiste a funerales católicos, cuando la hemeroteca nos descubre que vuelve a mentir, que cuando le interesa sí asiste a funerales religiosos. Simplemente quería ganar el relato, y evitar que lo abuchearan en el funeral. Pero se ha vuelto a equivocar con los españoles, los familiares de los fallecidos dieron en ejemplo de entereza y solidaridad, que a buen seguro si él hubiera asistido nadie hubiera alzado la voz, porque el objeto del acto no es la propaganda política como en los llamados funerales de estado que él organiza, es rogar por los que han fallecido y sus familiares, y allí no hay relato a ganar, solo recordar y confortar.
Indigno es que gracias a la tragedia hemos descubierto que nuestras líneas de alta velocidad son un verdadero desastre por su abandono.
Indigno es que hace pocos días se anunciara que el AVE Barcelona-Madrid circularía a 350 Km/h, cuando a raíz de la revisión de las vías se ha reducido la velocidad hasta los 80 km/h en algunos tramos. Era un servicio público ejemplar con una puntualidad envidiable en toda Europa y lo han convertido en algo inservible.
Indigno es que de los 7 trenes que existen para el análisis y control de las vías, 4 estén parados.
Indigno es que además culpen de la falta de inversión al gobierno anterior, olvidando que hace casi ocho años que gobiernan ellos y que el mantenimiento de las vías es algo que debe hacerse constantemente, y que el incremento del tráfico ferroviario se ha producido en estos últimos años, quizás es también una cuestión de relato. El mantenimiento, como decía el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes, no da inauguraciones y, por lo tanto, es irrelevante para el relato, aunque con ello han puesto en peligro las vidas de todos los que utilizamos el AVE.
En fin, podría seguir con la indignidad que representa no presentar presupuestos, gobernar sin el parlamento, controlar las instituciones, vendernos por 7 votos, nuestro país necesita un cambio, y lo más indigno es no dimitir en estas circunstancias.