POLÍTICA
Un excargo de la Generalitat niega haber recibido presiones de los Pujol para autorizar el vertedero de Tivissa
El exdirector general de Calidad Ambiental dice que todos los informes técnicos eran favorables

Jordi Pujol Ferrusola en la Audiencia Nacional durante la declaración de un testigo
El exdirector general de Calidad Ambiental de la Generalitat Alfons M. López Salgueiro ha negado este lunes en la Audiencia Nacional haber recibido presiones de la familia Pujol Ferrusola para conceder la autorización ambiental del vertedero de residuos de Tivissa (Ribera de Ebro) en octubre del 2002, cuando gobernaba a CiU. «Yo no era fácil de presionar», ha asegurado.
López Salgueiro hizo la ponencia ambiental para autorizar el vertedero y ha dicho que todos los informes técnicos preceptivos eran favorables y correctos. Lo ha dicho en la sesión de este lunes del juicio contra la familia Pujol Ferrusola y varios empresarios, y ha negado que él dependiera de la Secretaría General de Industria, ocupada en aquel momento por Oriol Pujol.
La operación fue impulsada por una empresa de dos de los investigados, Gustavo Buesa y Josep Mayola, junto con Jordi Pujol Ferrusola y su exmujer Mercè Gironès, que cobraron comisión y se vendieron su parte de la empresa dos años después de obtener la licencia ambiental.
En su declaración como testigo, López Salgueiro ha explicado que la autorización de un vertedero es un procedimiento administrativo «complejo» en el cual participan varias administraciones y departamentos, y que no es infrecuente devolver los proyectos y pedir mejoras para evitar riesgos.