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Recogen firmas para detener la retirada del monumento franquista de Tortosa

El colectivo Corembe pide a Justícia que destine a reinterpretar el monolito los recursos para el desmantelamiento

Plano general de la rueda de prensa de Corembe para anunciar la iniciativa popular

Recogen firmas para detener la retirada del monumento franquista de TortosaACN

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Después de recurrir la licencia de obras municipal y presentar un contencioso administrativo contra la Generalitat por la licitación del desmantelamiento del monumento franquista de Tortosa, el colectivo que defiende su reinterpretación recogerá firmas para reabrir el debate al pleno municipal. Los representantes del Col·lectiu per la Reinterpretació del Monument a la Batalla de l'Ebre de Tortosa (Corembe) han anunciado una campaña para frenar la retirada del monolito dedicado a los «caídos» del bando franquista en la batalla del Ebro para que pueda ser de nuevo catalogado por su valor «artístico» y convertido en un símbolo de la «paz» y la «reconciliación» con proyección «internacional».
El objetivo del Corembe es llegar al mínimo de 400 firmas exigido para que la iniciativa popular pueda ser debatida al pleno ordinario del mes de junio. Los partidarios de mantener el monolito de exaltación fascista reinterpretado admiten que se han quedado «abandonados» defendiendo esta salida después del acuerdo entre la Generalitat y el gobierno español para hacer efectiva la retirada y dar cumplimiento , finalmente, a la Ley de Memoria Histórica. Con las adhesiones, que podrán ser individuales o de entidades, reclaman que se respete «la voluntad expresada mayoritariamente por los tortosins» de «reinterpretar, mantener y contextualizar» el monumento.

Reprochan a los grupos municipales en general que no hayan tenido en cuenta el resultado de la consulta de 2016, en los cuales se impuso la opción de reinterpretar con un 68% de los votos pero con una participación que no llegó al 30%. «Ala inmensa mayoría de tortosinos nos han reducido en instrumentos y después a enemigos. No somos de ningún bando y hemos sido apartados. Se ha tenido más en cuenta quien se ha opuesto a las decisiones democráticas», ha reprochado al portavoz del colectivo, Joan Otero.

Ahora, quieren que el pleno debata la petición de que se paralice «cualquier procedimiento de desmantelamiento» y que el Ayuntamiento solicite al Departamentde Justícia trasladar la partida presupuestaria del derribo a su reinterpretación «desde el convencimiento de que el monumento es y forma parte del patrimonio artístico de la ciudad». Proponen que el monolito sea catalogado, nuevamente, como lo había sido desde 2006 por este supuesto valor artístico y patrimonial.

Nuevamente, los representantes del Corembe –entre los cuales figuran también exconcejalas del PSC, como Consuelo Paro, o de ICV, como Cinta Galiana- han repescado los argumentos ya desplegados durante su presentación para defender su preservación. Desde el valor «patrimonial» y «histórico», como pieza para construir un «relato de la historia pasada», pasando por su carácter «monumental», como una pieza insólita en medio de un río, hasta el valor «artístico incalculable» o su capacidad de atracción turística en el marco de rutas sobre la batalla del Ebro. «Unos valores que si lo derribamos les perderemos», ha subrayado el historiador Albert Curto, miembro del colectivo.

«Es un monumento de la etapa franquista pero es irrelevante a estas alturas. Las percepciones del monumento están caducadas en la etapa interior», ha defendido Otero. Estamos dispuestos a hablar con el gobierno municipal y todos los grupos para decir: señores, pensamos que perdemos una oportunidad, volvamos a catalogarlo, sacamos el estigma del tema del franquismo que no va a ningún sitio, Tortosa no es una ciudad franquista, fascista y ayudadnos a sacar este estigma para mantener un monumento reconstruido y reinterpretado», ha apuntado al mismo secretario, antes de concluir que el monolito podría ser reconocido como «un valor de paz y reconciliación mundial».

«Queremos añadir el valor artístico que tiene, que es incalculable. Podría jugar un papel de una incidencia, no sólo turística, sino de percepción de la ciudad, que puede no existir en ninguna ciudad de Cataluña, España o en el mundo. Poder dar a un monumento hecho en una época de guerra unas características de paz y solidaridad aporta un valor añadido en la ciudad de Tortosa», ha subrayado Otero, recordando que el monolito se sitúa en la «calle principal de la ciudad, que es el río.»

El colectivo ha acelerado el paso ante la previsión que el próximo mes de julio la Generalitat inicie las obras de retirada. Para evitarlo ya ha recurrido la licencia de obras otorgada por el Ayuntamiento de Tortosa y ha presentado un contencioso administrativo –todavía se desconoce si será admitido a trámite- para considerar que el Departamentde Justícia no es titular del monolito con competencias para sacarlo ni puede adjudicarlo a la empresa pública Centro de Iniciativas para la Reinserción (CIRE).

«Nuestra posición es la del valor y coraje. No nos importan los reproches que nos puedan decir», ha cerrado Otero, quien ha querido situar al colectivo lejos de las coordenadas partidistas como «heterogéneo y transversal» y rechazar al mismo tiempo de forma tajante los «impulsos de fuera» de la ciudad que, según ha aducido, habrían guiado el proyecto de retirada del monumento. «Que no nos tomen el pelo, que no piensen por nosotros, valoramos qué queremos votamos mayoritariamente la reinterpretación y pedimos que así se cumpla», ha remachado después de recitar un verso popular tortosino al respecto.

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