FÚTBOL
Competir así es el camino
El Nàstic sumó un punto contra el líder mostrando una cara totalmente renovada con Alfaro

Pau Martínez rematando una pelota durante el duelo contra el Sabadell del pasado viernes en el Nou Estadi.
Pablo Alfaro, el nuevo entrenador del Nàstic, fue claro a la hora de dar significado al punto conseguido contra el líder. «Este es el camino», apuntó el aragonés. En cuatro sesiones con el técnico, el equipo mostró una cara completamente renovada. Se presionó, se lucharon los duelos con agresividad y se vencieron y se dominó atodo un Sabadell. La única cosa mejorable fue el acierto para superar a Diego Fuoli. Con todo, Alfaro también dejó claro que tiene los pies en el suelo y apuntó que «me quedo con satisfacción controlada, porque no sirve de nada hacerlo sólo un día. Es un primer pasito».
Fue un punto agridulce, un punto de esperanza, porque tampoco queda mucha liga y la necesidad apremia. El punto contra el líder –y mereciendo sumar más– fue más importante a nivel de sensaciones que en la clasificación. Quedan diez jornadas de competición y el Nàstic necesita sumar de tres en tres para asegurar la permanencia. De momento, ha salido del descenso por la derrota del Real Murcia, pero a un punto del descenso. Eso sí, compitiendo como se hizo contra el Sabadell, la salvación está garantizada. Pero se tiene que mantener el ritmo.
El Nàstic jugó su mejor partido en el Nou Estadi después de aquel fatídico 2-0 contra el Cartagena. Los jugadores mordieron sin pelota, fueron ordenados con la pelota y trabajaron durante todo el partido. Algunos, como Sanz, se dejaron la piel, literalmente, porque acabó el duelo con la cabeza vendada. Su esfuerzo fue recompensado, aunque el resultado no fue la victoria. El Nou Estadi es magnánimo. Hace unas semanas castigó a los suyos silbándolos y, el viernes, les ovacionó. Alfaro fue consciente y destacó que «había momentos que parecía que jugábamos con más jugadores por el calor de la afición».
Han sido sólo cuatro entrenamientos, pero Pablo Alfaro ha dado con la tecla adecuada para levantar a un muerto. Hace unas semanas, el Nàstic era un alma en pena sobre el césped. Flojo detrás, concediendo al máximo a los rivales y, después, incapaz de levantarse para revertir la situación. Alfaro lo cambió: «Les miré a la cara y les dije la realidad, que hacía 5 o 6 meses eran mejores». Además, destacó que «eso es un pasito, pero saben que lo pueden hacer. Les he dicho al acabar el partido que no digan que no pueden, porque ya lo han demostrado».
Más allá del carácter mostrado sobre el césped, Pablo Alfaro también introdujo cambios más visibles en el once inicial. Mángel Prendes jugó de central con Enric Pujol. Jaume Jardí volvió al centro del tridente y tuvo libertad de movimiento total para crear jugadas mientras que las bandas fueron para Juanda Fuentes y Pau Martínez, ambos a pierna cambiada. Además, también mejoraron los habituales, porque Óscar Sanz jugó uno de sus mejores partidos del curso. Ya lo avisó, con entrenador nuevo, todos los jugadores suben al carro.
Sensaciones
Esta temporada las sensaciones lo han sido todo. Primero, porque con Luis César se puntuaba más que convencía sobre el césped, con Parralo, estas llegaron a ser insostenibles, con un Nàstic cadáver que cayó del cielo al infierno. El camino de Pablo Alfaro empieza con buenas sensaciones, pero sin victoria. Ahora, la tarea del técnico es alargar las buenas sensaciones en la próxima jornada. Porque el Nàstic ya ha demostrado que puede jugar bien un partido. Lo hizo contra el Cartagena y también contra el Atlético Madrileño, sin embargo, entonces, las buenas sensaciones se esfumaron muy pronto.
Ahora, el Nàstic ha demostrado tiene argumentos, ahora hay que seguir apretando el acelerador porque quedan diez jornadas y no hay margen de error. Pablo Alfaro no tiene este privilegio.