Fútbol
La crónica del Eldense-Nàstic: Todavía se puede ir a peor (4-1)
Nuevo partido esperpéntico que condena a Cristóbal Parralo y que demuestra que, si no se mejora y mucho, el equipo es candidato para bajar de categoría

Imatge de l'Eldense-Nàstic.
Todavía se puede ir a peor. Todavía se puede arrastrar más el escudo. Así lo ha demostrado este equipo cayendo por 4-1 contra el Eldense. Es una derrota que sentencia a Cristóbal Parralo y que demuestra las carencias absolutas del equipo en todas las demarcaciones. Sólo Jaume Jardí se salvó, para ser uno de los pocos jugadores con sangre y orgullo para marcar el gol del honor. Si no fuera por él, el Nàstic estaría todavía más hundido a la clasificación. Porque ahora mismo, si no se mejora y mucho, el equipo acabará bajando de categoría.
El guion establecía un Eldense dominador, por local y para ser mejor equipo, y se cumplió con un equipo grana que esperaba su oportunidad. De hecho, la tuvo primero con un tiro en las nubes de Baselga y, después, en una ocasión clara malbaratada. Error defensivo del Eldense, recupera Montalvo y crea una situación de tres contra dos que se resuelve de la peor manera. Montalvo pasa antes de la cuenta en Baselga y el delantero grana tarda demasiado para rematar.
Acto seguido, pasó el de siempre. Demasiada facilidad para un Eldense que, con una pelota a espaldas de Enric Pujol tiene lo suficiente por plantar Ruiz ante Dani Rebollo. El lateral del Eldense definió a la perfección por encima del portero para marcar el 1-0 a los primero diez minutos de partido en la primera ocasión real del equipo alicantino.
La historia de siempre. Gol y equipo hundido. Pero fue peor porque el Eldense marcó el segundo poco después. La jugada fue ridícula. Centro lateral en el segundo palo que Sergio Santos salta para rehusar, pero no llega. Quintana la controla dentro del área y chuta ajustado al palo donde estaba situado Dani Rebollo para marcar con la ayuda del palo. Mal Santos y mal Rebollo.
Con el 2-0 el Nàstic dio un paso adelante, pero no por motivos futbolísticos propios, sino porque el Eldense se relajó. Quien sacó orgullo fue Jaume Jardí, que interceptó una pasada en defensa para ejecutar el primero remado entre los tres palos en el minuto 37. El reusense no se merece la situación del equipo. Poco después, Marc Montalvo birló una pelota en defensa para iniciar una gran jugada que Baselga marcó, pero estaba en fuera de juego y el gol no subió al marcador. Ni así.
Si Cristóbal Parralo sacudió el vestuario al descanso no sirvió para nada, porque en la primera jugada de la segunda mitad el Eldense marcó el 3-0 que sentenciaba el partido, si no estaba lo bastante sentenciado ya. Fue una jugada esperpéntica. Primero falló Enric Pujol porque Quintana lo superó y se coló dentro del área. Después falló Hugo Pérez para no rehusar con contundencia. Dani Rebollo fue por el suelo y, después Sergio Santos erró en el rechazo. Jugada esperpéntica y gol.
Todavía había tiempo para arrastrar el escudo un poco más. El ex de la Pobla Hamza Bellari se internó hasta la frontal sin oposición. Cuatro defensores grana ejecutaban la famosa técnica de defender con la mirada. El marroquí remató en el palo y, para más inri, ninguno de los cuatro defensores se movió para coger el rebote. Sí que lo hizo Calvo para marcar el 4-0.
El Nàstic pudo marcar el gol del honor. Pero este fue sólo para un Jaume Jardí que no se merece lo que está pasando. El reusense presionó solo, birló la pelota al defensor y definió a la perfección para marcar el 4-1. Si no fuera por él, con 11 goles esta temporada, el Nàstic estaría todavía más hundido. Honor para él y para los jugadores de la casa que se han desgastado. Para el resto, pedir que se deje de arrastrar el escudo del decano del fútbol.