FÚTBOL
Jornada de fiesta grana para pequeños y grandes que tuvo un final amargo
Familias y amigos llenaron de movimiento la Budallera con muchos juegos y un buen ambiente que se entristeció con la derrota

Las cuatro collas castelleras de Tarragona haciendo un pilar durante la entrada de los jugadores en el campo.
En las instalaciones del Nou Estadi Costa Daurada se vivió una fiesta desde primera hora. El Nàstic celebraba su 140.º aniversario con una jornada llena de actividades que hizo disfrutar a los más pequeños desde las 11 horas, pero que se acabó con un final amargo con la derrota del equipo contra el Antequera.
Ayer era el día del Club Gimnàstic, no sólo del fútbol. Y eso quedó bien patente desde primer momento. Las secciones del Nàstic fueron las protagonistas en las diferentes actividades y, con los inflables, la música y la comida, se culminó una jornada festiva que transpiraba muy buen ambiente. Desde el primer momento estaba todo preparado en el campo anexo de césped artificial de las instalaciones de la Budallera. Con los puntos estratégicos bien divididos, sólo se veía correr a grupos de niños mientras que otros participaban en las diferentes actividades. A medida que se acercaba el mediodía, mejor ambiente había con colas para buscar pizzas, otras para los postres y los que esperaban una fideuada que repartió casi un millar de raciones.
De los más jóvenes hasta los mayores esperaban con muchas ganas el inicio del partido. Era el colofón final para una jornada exitosa así que el buen ambiente que se transpiró en el anexo entró en el Nou Estadi Costa Daurada. Allí, la fiesta del 140.º aniversario continuó con más actos Primero, el socio nº1 Baltasar Marqués sopló las velas del 14.º aniversario con el capitán Óscar Sanz. Las cuatro collas castelleras de Tarragona recibieron a los jugadores con cuatro pilares. Al mismo tiempo, se desplegaron dos grandes pancartas. La primera, confeccionada por Orgullo Grana, se leía «Amor eterno, nunca irás solo» con las imágenes del escudo originario y el actual. Por otra parte, preferente se cubrió con una gran pancarta que subrayaba «forjados en el Mediterráneo, tierra de un escudo, un sentimiento, un legado, 140 años de historia grana». Cargados de globos en las gradas, la afición empujó a su equipo en el pistoletazo inicial y celebró con euforia el gol que acabó anulado de Sergio Santos. También empujó y remó cuando el Antequera marcó el 0-1.
Al descanso, la jornada continuó con la actuación del equipo sénior de la Gimnasia Rítmica, muy aplaudida por la afición, y también con la presentación de las secciones.
Desgraciadamente, el fútbol no acompañó la alegría de la afición. El partido acabó en derrota, entristeciendo un Nou Estadi con 9.196 almas que acabó despidiendo una jornada de ensueño con una pesadilla.