Fútbol
Desangrándose hacia el descenso
El Nàstic suma un partido lamentable más y es rescatado por el coraje de Keyliane y Pol Cid

El extremo del Nàstic Christos Almpanis durante el duelo contra el Betis Deportivo.
Jugando de la manera en que lo hizo hasta el minuto 75 contra el Betis Deportivo, este Nàstic es carne de Segunda Federación. No hay más. Este Nàstic se desangra poco a poco y la situación ya supera a los jugadores y, viendo las declaraciones en rueda de prensa, también al entrenador. El equipo no está matemáticamente en descenso, pero viendo el juego mostrado, lo está mentalmente y casi futbolísticamente. Solo hay un único hilo de esperanza: la reacción que permitió a los grana empatar contra el Betis Deportivo y acabar con el orgullo de buscar el 3-2. Solo si se mantiene esta línea el Nàstic podrá luchar. Pero mucho tiene que cambiar.
Dos jugadores reactivaron a un equipo muerto y lo hicieron desde el banquillo: Keyliane Abdallah y el jugador de la Pobla Pol Cid. El extremo francés lleva poco más de una semana en Tarragona. Ni habla castellano o catalán ni conoce bien la ciudad. Tiene 19 años y es su primera experiencia fuera de Marsella. Pero, aun así, fue de los únicos jugadores que salieron el domingo a comerse el partido, a destacar y a defender el escudo. Pol Cid debutó tras brillar en la Pobla de Mafumet. Se presentó en sociedad en la Copa Catalunya y el domingo tuvo su oportunidad y no la desaprovechó. Entre uno y otro, el Nàstic mordió y consiguió el empate.
En definitiva, poco hay que salvar de un partido que acabó retratando actuaciones individuales como la de Moi Delgado, de un Cedric que no está ni se le espera y de fichajes que, de momento, no mejoran lo que había, como Alcalá y Hugo Pérez. De hecho, la situación acaba contagiando el talento que ya existía, con unos Marc Montalvo y Óscar Sanz visiblemente tocados y que no pueden mostrar el nivel que ya han demostrado tener. El equipo debe cambiar el miedo por el coraje y el orgullo por un club que, si no hay un cambio radical, no verá mejora en el horizonte.
Parralo dispara
El técnico del Nàstic volvió a cargar contra los jugadores en rueda de prensa. «Hacía tiempo que no dirigía un partido en el que mi equipo no da tres pases» o «hemos visto un equipo sin personalidad, que no gana ni un solo duelo y que tiene mucho miedo. Así es muy difícil», fueron algunas de las frases de un entrenador visiblemente desesperado, como la afición con este Nàstic. De hecho, dejó entrever algo más al destacar que «en el descanso nos hemos dicho a la cara todo lo que nos teníamos que decir». Una frase que abre la puerta a una fractura también dentro de la estructura.
El resultado es evidente: un decrecimiento constante, un Nàstic que se desangra en cada partido sin estilo de juego, sin ideas y al que cada gol le mata. El propio técnico lo definió: «no todo es correr, también es saber jugar y tener personalidad».
Los movimientos en el once indican la desesperación del técnico. Sorprende primero la aparición de Christos Almpanis y Sergio Santos, dos jugadores que hace unas semanas estaban más fuera que dentro. Incluso Sergio Santos, hace solo unos días, se decía que el mercado extranjero seguía abierto para que se marchara. El sábado fue titular y cuajó un buen papel. Por otra parte, Almpanis era un jugador que llevaba cuatro partidos sin ser siquiera una opción y ahora fue escogido para suplir a Jaume Jardí. Mientras tanto, Keyliane y Pol Cid en el banquillo, habiendo demostrado que merecen más.
Ahora conviene recordar la frase de Cristóbal Parralo en rueda de prensa: «Quien no quiera creer que se aparte». Pues si es así, hace falta que al técnico no le tiemble la mano a la hora de hacer los onces y que apueste por los jugadores que quieran morir con este escudo. Porque solo así se podrá competir.