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El análisis del Nàstic: Números de descenso

El Nàstic vuelve a perder en un partido contra el Villarreal B con los errores de siempre

El jugador del Nàstic Jaume Jardí encarando un defensor del Villarreal B antes de su expulsión.

El jugador del Nàstic Jaume Jardí encarando un defensor del Villarreal B antes de su expulsión.GERARD MARTÍ

Arnau Montreal Quesada
Tarragona

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El Nàstic de Tarragona vivió el domingo la misma historia de siempre. El equipo empezó con buenas sensaciones –esta primera parte no se repite tanto–, pero un error en defensa para empezar hace que el rival se ponga por delante y el partido se pone casi imposible, porque el equipo no da signos de reaccionar. Además, también se suma un error evitable en frente, esta vez con la expulsión de Jaume Jardí. La historia se repite y todavía más en los últimos 7 partidos en los cuales el equipo grana suma 4 de 21 puntos posibles. Son números de equipos de descenso y, de hecho, es una racha que sólo mejora la conseguida por el Marbella –el colista– y eso que tiene un partido menos.

Lo peor de este Nàstic de Tarragona son las sensaciones. De hecho, lo han sido siempre, desde el inicio de temporada, aunque ahora son mucho más que alarmantes. El equipo parece que está muerto en vida. Hay una fragilidad excesiva tanto a nivel de juego como a nivel psicológico, porque, cuando recibe un gol, remontar parece una tarea hercúlea. Es un efecto contagioso entre el plantel, una falta de ideas y un descenso a los infiernos constante hasta que el árbitro silba el final del partido. Es desesperante y más cuando Cristóbal Parralo parecía un convidado de piedra, incapaz de reconducir una situación adversa y con un hombre menos con las piezas que tiene en la mano.

De la parte deportiva, poco se puede decir del duelo contra el Villarreal B. Hubo una revolución al once y no faltó ni un fichaje por debutar. En este segundo periodo menos de fútbol se puede hablar todavía. Sin Jaume Jardí, el Nàstic perdió al único jugador con ideas al ataque. Sin Cedric ni Baselga, el despropósito fue mayor cuando sólo se veían pelotas colgadas a nadie o con Pau Martínez y Abdallah perdidos en la tarea de punta referente.

Los números hablan

La igualdad extrema de la Primera Federación –y los partidos que faltan para disputar– mantienen en el equipo en este limbo donde está cerca tanto del descenso como del play-off de ascenso. Con todo, las sensaciones y los números encienden al máximo todos los niveles de alarma. El Nàstic sólo ha sumado 4 de los 21 puntos posibles. De estos cuatro, tres fueron con un gol de rebote de Jaume Jardí contra el Ibiza y el otro con uno de milagro contra el Alcorcón.

Si se mira atrás las dinámicas de todos los equipos que ahora están en descenso, el Nàstic sólo mejora la conseguida por el Marbella, el colista de la categoría. De hecho, es trampa, porque los andaluces no jugaron la última jornada y ahora suman 3 de 18 puntos posibles, a la espera de jugarse el último. Sevilla Atlético, Torremolinos, Sanluqueño y Betis Deportivo igualan o mejoran la racha del equipo de Parralo.

NO éS UN FORTíEl Nàstic ha perdido cinco de los doce partidos disputados en el Nuevo Estadio

El estadio no es un fortín

El Nàstic ha perdido esta temporada su mejor fortaleza. La derrota contra el Villarreal B ratifica que el Nou Estadi ya no es un fortín. La última temporada, el equipo sólo perder dos partidos. Ahora, ya en sueño cinco de doce. Según apuntaron los datos de @BigData_Nastic, este ya es el sexto peor Nàstic en el Nou Estadi de las últimas décadas.

Apatía

A base de tortas sucesivas, la afición del Nàstic transmite una apatía alarmante. El club corre el riesgo de dilapidar todo aquello que había conseguido. El primer aviso puede llegar este sábado, con una posible entrada pobre coincidiendo con el Carnaval. El equipo necesita la afición, pero tiene que ganarse su apoyo.

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