Fútbol
Pedro Alcalá, el nuevo líder del Nàstic, se presenta: «Vengo a sumar y con la ilusión de un niño de 17 años»
El veterano central indicó que «aportaré mi grano de arena como uno más»

Pedro Alcalá, durante su presentación.
Pedro Alcalá llega al Nàstic como el nuevo líder que el equipo necesita. Quizás no en un sentido literal, pero sí como una voz autorizada gracias a su veterania, la de un futbolista con mil batallas en la espalda. Así lo definió el secretario técnico Sergi Parés, que remarcó la necesidad de incorporar una figura capaz de complementar una plantilla muy joven e inexperta en determinadas situaciones. Alcalá, de 36 años, se presentó como un soldado más que «aportará su grano de arena» y con «la ilusión de un niño de 17 años».
La nueva central grana ya ha debutado con la camiseta del Nàstic. Disputó los últimos 20 minutos del partido contra el Alcorcón, una decisión arriesgada, tal como admitió Cristóbal Parralo, teniendo en cuenta que no competía desde el verano. «Fue un partido complicado, pero pudimos arañar un punto y llevamos cuatro de seis; ahora hay que hacerlo bueno en casa», señaló el técnico. A nivel físico, Alcalá aseguró que «no he dejado de trabajar en ningún momento y me encuentro bien, pero ahora tengo que coger ritmo competitivo con la pelota y conocer mejor a los compañeros».
A la línea defensiva, Alcalá se encuentra con futbolistas jóvenes, una circunstancia que él mismo valoró positivamente: «Son jugadores con buen nivel y talento; quizás les falta un poco de experiencia, pero por eso vengo». El central ha vivido de todo en el mundo del fútbol: consiguió ascensos con el Girona y sufrió descensos con el Cartagena, una trayectoria que le permite aportar conocimiento en un vestuario que atraviesa un momento delicado a nivel anímico. «Nos falta cambiar el chip mental, y por eso estamos. Los resultados llegarán y acabaremos luchando arriba, porque tenemos talento,» afirmó.
A los 36 años y después de media temporada sin equipo, Alcalá reconoció que llega al Nàstic «ilusionado como un niño de 17 años cuando es convocado por primera vez». «Tengo muchas ganas de jugar en este gran estadio y en una ciudad espectacular», añadió. Finalmente, quiso quitar hierro al rol que se le atribuye: «No me siento un líder, sino uno más que quiere sumar».