Diari Més
ÚLTIMA HORA

Puente: «Cuando el tren descarrila, produce un montón de roturas en el carril a lo largo de 200 metros»

FÚTBOL

El análisis de la derrota del Nàstic: ¿Y ahora, qué?

El Nàstic volver a perder contra el Sanluqueño y se adentra en una crisis de juego y de confianza

El jugador del Nàstic Pau Martínez persiguiendo en el extremo del Atlético Sanluqueño Rodri Val.

El jugador del Nàstic Pau Martínez persiguiendo en el extremo del Atlético Sanluqueño Rodri Val.ATLÉTICO SANLUQUEÑO

Arnau Montreal Quesada
Tarragona

Creado:

Actualizado:

El Nàstic suma cuatro derrotas consecutivas. Cada una peor que el anterior. El domingo fue más allá de la desesperación después de perder contra un Atlético Sanluqueño verde, inexperto, nervioso y blando, pero que acabó siendo quien mostró más orgullo. Un nuevo traspié que introduce el club en una crisis en todos los sectores.

La derrota contra el Atlético Sanluqueño dejó sensaciones de un equipo muerto. Los jugadores grana están completamente superados por la situación y eso se notó a partir del penalti fallado. Desde aquel momento, el equipo se va desagnar hasta la muerte. Durante la primera mitad dominó, pero mucho más por demérito del joven conjunto local. El control del partido no se tradujo en ocasiones de gol, que se pueden contar con una mano. En la segunda parte, el equipo continuó en caída libre, entregando la pelota a un Sanluqueño que sacó coraje de la nada para acabar ganando el partido.

Esta es la cuarta derrota consecutiva, un récord que no se repetía desde la temporada 2009/2010. Ahora, el equipo al cual se había encomendado la necesidad y el reto del ascenso directo como primero clasificado se encuentra a dos puntos del descenso. El proyecto grana de esta temporada ha tocado fondo, hecho que lleva a preguntarse: ¿y ahora qué?

A nivel deportivo, si no hay un giro de última hora, Cristóbal Parralo mantiene la confianza para esta semana. Por una parte, la economía del Nàstic no se puede permitir una nueva sacudida en el banquillo, y la realidad muestra que la plantilla no tiene el talento para cumplir los objetivos exigidos desde el club. Es muy difícil de explicar como un equipo que superó y brilló contra el Cartagena ahora mismo no puede competir contra ningún equipo de la categoría. El despropósito que se ve sobre el césped es el resultado de una tormenta perfecta que ha engullido el plantel.

Proyecto fallido

Lo que se puede decir es que el proyecto concedido durante el verano es fallido. La destitución de Dani Vidal semanas antes de acabar la liga regular, acabó con un mercado de verano de cambio de era y renovación total de la plantilla. El resultado es que ni un solo jugador supera lo que estaba el año pasado. Esta decisión se tomó más allá de la dirección deportiva. De hecho, durante la presentación de Noé Calleja en junio, se preguntó sobre el estado de las renovaciones anunciadas. Entonces, David Concha era el único para aclarar, un nombre que Calleja dijo que no le constaba.

CRISISDesde el curso 09/10 que el Nàstic no perdería cuatro partidos consecutivos

Jugadores con un fuerte sentimiento de club y queridos por la afición como Alberto Varo y Pol Domingo salieron por la puerta de atrás. Ahora, el plantel necesita refuerzos y la conjunta grana está atada de manos y pies.

Mercado de invierno bloqueado

El Nàstic necesita refuerzos, pero para poder entrar, tiene que salir. La conjunta grana no tiene fijas disponibles y los que tienen que liberar espacio son David Juncà, Wilfrid Kaptoum i Christos Almpanis, los tres no viajaron en Sanlúcar de Barrameda. Ninguno de los jugadores está dispuesto a ponerlo fácil y se escudan detrás de su contrato. De hecho, si Gelardo ha podido debutar de grana es por la ficha libre producida por la desgraciada lesión de Álvaro García.

El paso de los días sin novedades alimenta una tormenta que este sábado llega al Nou Estadi en forma de partido contra el UD Ibiza, un duelo que tiene que acabar en victoria. Ahora mismo, el equipo está muerto y necesita varias descargas de electrochoque para no acabar luchando por la permanencia, un objetivo que sí que es más realista.

tracking