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Fútbol

El milagro grana se gesta en las redes

Los 'nastiquers' empezaron en ‘X’ un último acto de fe que los jugadores del Nàstic han acompañado

Los mensajes compartidos por el entrenador del Nàstic, Luis César, y jugadores para creer en el milagro.

Los mensajes compartidos por el entrenador del Nàstic, Luis César, y jugadores para creer en el milagro.Cedida

Arnau Montreal Quesada

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El Milagro de Zubieta. Esta es la última arenga de los nastiquers a través de las redes sociales que ha acabado resonando en la plantilla. Un último acto de fe para alcanzar una remontada imposible y celebrar el ascenso a Segunda División. Después del golpe duro que fue el 1-3, la necesidad de ganar por tres goles al segundo mejor local de la categoría en su campo es una gesta imposible. Pero todavía faltan noventa minutos. Incluso ciento veinte. Y los nastiquers ya se encomiendan a la esperanza para dar apoyo a su equipo hasta el final.

El pasado domingo, con la herida todavía reciente, el segundo capitán del Nàstic alzó la voz a través de la red social X, con un mensaje simple: «no os olvidéis de que somos el Gimnàstic de Tarragona». Una frase que parecía un grito al cielo, un recordatorio para los mismos jugadores de la plantilla y todo el mundo presente. Entre reproches justificados y pesimismo, una respuesta acabó calando: «No tenemos otra opción que confiar».

Poco a poco, el Milagro de Zubieta empezó a contagiarse entre los nastiquers activos en las redes, y los jugadores se fueron añadiendo. El capitán Joan Oriol fue el siguiente en alzar la voz a través de Instagram: «Hemos llegado hasta aquí caminando juntos, sufriendo, creyendo, soñando. Si hemos llegado tan lejos... ¿por qué no podemos dar el último paso?». El técnico del Nàstic de Tarragona, Luis César, también se expresó en las redes sociales con un mensaje que rezaba «sin riesgo, no hay historia». Entonces, las respuestas ya habían cambiado de tendencia. Entre las sugerencias al once inicial se colaban los «haced historia», «hasta el final», «que estamos orgullosos», «sin embargo, ¿y si sí?». Poco a poco, estas pequeñas chispas se fueron contagiando al resto de jugadores de la plantilla, que también se añadieron diciendo la suya, como Álex Jiménez con un «nunca dejáis de creer y también Víctor Narro, replicando el texto de su pareja que destacaba que «si alguna cosa he aprendido este año es que el equipo no se rinde nunca. Toca darlo todo desde el mismo segundo que piséis el césped».

Después del palo contra el Málaga el año pasado, arrastrando también la derrota en Vigo y después también la destitución de Dani Vidal en un momento delicado, la afición, haya creído, crea realmente o no, se ha volcado en el equipo en este último acto de fe. Si una cosa se ha demostrado, año tras año, es que la masa social del Nàstic está creciendo y unida a la plantilla gracias también a las redes sociales. Los mismos que crearon la Vidalneta, este año crean el milagro, porque el sentimiento no ha cambiado.

Muchos estuvieron presentes en el Nou Estadi, muchos salieron desencantados con el resultado, el juego o el rendimiento. Pero desde las gargantas de cada nastiquer están asegurados este domingo los gritos de ánimo y la esperanza en el milagro; ahora, el domingo, será el equipo el encargado de hacerlo realidad sobre el césped. O, como mínimo, morir intentándolo para que la afición, que ha dado apoyo al equipo pase lo que pase, se sienta orgullosa con sus jugadores. Ahora es el momento de creer y, cuando todo acabe, pase lo que pase, será cuando llegue el momento de los juicios y las valoraciones.

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