Fútbol
Víctor Narro, Pablo Fernández y Antoñín Cortés, los ‘santos’ a contagiarse para alcanzar el milagro
Siempre que el Nàstic ha alcanzado una goleada este año, alguno de los tres ha sido protagonista

Imagen de Pablo Fernández celebrando un gol.
El Nàstic de Tarragona desde ayer trabaja para obrar el ya llamado por la afición como el milagro de Zubieta. Para conseguirlo, necesita ganar por tres goles a la Real Sociedad B, toda una goleada. El conjunto grana ya sabe este año lo que es pasar por encima de sus rivales en un festival de goles y, siempre que ha pasado, Víctor Narro, Pablo Fernández y Antoñín Cortés han sido los protagonistas. Ahora, con la necesidad de goles, los tres son los mejores ‘santos’ a contagiarse.
No es ningún descubrimiento destacar que si el Nàstic se ha convertido este año en una máquina de marcar goles es gracias al rendimiento del tridente de ataque. Entre Pablo y Antoñín suman 25 goles durante todo el curso y Víctor Narro ha sumado seis más, aparte de ser el mejor escudero con nueve asistencias.
Este año, el Nàstic ha demostrado que si el rival se confía, baja los brazos o pierde la concentración durante un instante, es capaz de pasar por encima con la fuerza de un tren. El potencial de goleada que tiene el equipo lo han sufrido la Ponferradina (5-1), la Gimnástica Segoviana (5-0), el Unionistas (4-0) y el Real Unión (4-1). En el balance de estos cuatro partidos, Pablo Fernández es el ejecutor más habitual porque ha sumado un total de cinco dianas, dos con su especialidad, los remates de cabeza, y dos con el pie.
El asturiano fue el encargado de abrir la lata contra la Segoviana con un doblete y rescató el equipo marcando el 2-1 y 4-1 final contra el Real Unión. Contra el Unionistas anotó saliendo desde el banquillo para completar la fiesta grande y, contra la Ponferradina estuvo ausente. Además, el Faro de Candás ha demostrado que ilumina más en momentos de presión, y ya suma cuatro goles de forma consecutiva, marcando y todos y cada uno de los partidos del play-off.
Pablo Fernández es el ejecutor principal, pero en estas goleadas también jugó un papel importante Antoñín Cortés. El andaluz suma un gol y una asistencia en el balance de los cuatro duelos, pero su rendimiento sobre el césped ayudó a completar estas goleadas.
Contra la Ponferradina brilló para solucionar el partido con gol y asistencia y contra el Real Unión, a pesar de no anotar, forzó una expulsión y un penalti que ejecutó Joan Oriol para abrir la lata. Su espontaneidad y la capacidad de generarse jugadas será crucial para romper el hielo. De hecho, contra el Sanse ya tuvo una ocasión clara con un tiro desde el interior del área, pero el portero Arana se lo paró en el primer tiempo.
En el caso de Víctor Narro se ha demostrado ser el habilitador predilecto del conjunto grana y por la banda izquierda es un puñal. Contra el Unionistas abrió la lata con una genialidad y brindó una asistencia a Pablo para el segundo y contra la Ponferradina anotó el 2-1 para iniciar la goleada.
Con un toque grácil soltó una pasada en largo de Antonio Leal para después definir con un sombrero. Como un añadido, ha sido clave en las últimas cuatro victorias grana a domicilio. Repartiendo dos asistencias en el 1-3 contra el Bilbao Athletic, con una contra el Barça Atlètic y enlazando con Antoñín para el 0-1 en Balaídos. Hace dos semanas, hizo magia con Pablo para ganar 0-1 en el Murcia.
También se ha de hecho una mención especial a Jaume Jardí. El reusense, coronado como revulsivo de oro del Nàstic, también dio la cara en estas goleadas con dos goles y dos asistencias y seguro de que tendrá su papel a jugar en Zubieta.
Se necesita una gesta, un milagro y será muy difícil, pero si alguna cosa ha demostrado el Nàstic de Tarragona esta temporada es que tiene argumentos en ataque y estas tres piezas, bien posicionadas sobre el tablero, serán más que santos para los nastiquers este domingo en Zubieta.