Fútbol
El precedente que demuestra que la remontada del Nàstic en Zubieta es posible
Los granas creen en la remontada y el Madrid Castilla demostró, en los Play-Offs de 2023, que es posible

Un jugador del Madrid Castilla celebra delante de los jugadores del Barça Atlètic.
La derrota en el Nou Estadi contra la Real Sociedad B ha sido un golpe muy duro para los jugadores del Nàstic y para todos los nastiquers que acompañaron el equipo. Un filial txuri-urdin muy enchufado y la mala fortuna en momentos clave desembocaron en un 1-3 provisional que convierte el ascenso a Segunda chaen casi una heroicidad para las granas. Sin embargo, no es un reto imposible: el filial del Madrid, el Castilla, ya demostró en el 2023 que es factible.
Los granas quieren coger este precedente como referencia y reflejarse en la gesta del equipo blanco para intentar repetirla en Zubieta, donde todavía quedan 90 o 120 minutos por disputar. El equipo confía en revertir el resultado ante un filial que ahora mismo lo tiene todo de cara.
Hace dos temporadas, en el 2023, los Play-Offs de ascenso a Segunda emparejaron a los filiales del Barça y del Madrid a la semifinal. El primer asalto de este miniclásico se disputó en el estadio Johan Cruyff de Sant Joan Despí, donde el filial azulgrana, dirigido por Rafa Márquez, se impuso por 4-2 con goles de Chadi Riad, Roberto Fernández y un doblete de Luismi Cruz. Por parte del Madrid, marcaron a Nico Paz y Carlos Dotor desde el punto de penalti. Además, el partido estuvo marcado por la tensión en la grada, que se va cebó especialmente con Iker Bravo, futbolista blanco con pasado en el plantel azulgrana.
La contundente derrota en Barcelona complicaba mucho las opciones del Madrid, que, sin embargo, tenía la vuelta a su estadio y la ventaja de pasar en caso de empate después de la prórroga. Pero no hubo que llegar a este escenario: el Madrid salió con mucha fuerza y, en el minuto 20, Carlos Dotor marcó el primer gol para acercar a los madridistas.
No fue hasta el minuto 78 que los blancos igualaron la eliminatoria, gracias a un gol del mismo Iker Bravo, forzando así la prórroga. En el tiempo extra, Sergio Arribas transformó un penalti en el minuto 95 para culminar la remontada y clasificar el Madrid para la final de la promoción de ascenso. Un resultado que ahora el Nàstic necesita replicar a Zubieta si quiere dar la vuelta de la eliminatoria.
La hazaña es complicada y el reto, mayúsculo, pero el fútbol ha demostrado una y mil veces que nada es imposible. En una eliminatoria, el poder de un solo gol puede cambiar el rumbo de un partido: puede espolear unos y poner el miedo en el cuerpo de los otros. Desde el minuto 0 hasta el 90, el equipo tiene la misión de igualar la eliminatoria y, si hace falta, disfrutar 30 minutos más para culminar la remontada. Con la fuerza de una ciudad entera detrás y el dolor acumulado de otras derrotas, el gigante del Nàstic quiere levantarse de la manera más inesperada y devolver a la afición todo lo que la pelota le debe.