Victoria cómoda y a mirar hacia el Real Murcia (2-0)
Álex Jiménez y Pablo Fernández fueron los goleadores de un partido de bajas revoluciones

La extrema grana Marc Fernández.
Fácil y sencillo. El Nàstic de Luis César se llevó la última victoria de la temporada regular con goles de Álex Jiménez y Pablo Fernández. Los grana no se excedieron en un partido de bajas revoluciones en el cual el talento reinó. Primero con un gol creado por Gorostidi y culminado por Jiménez y, después, con un pase en profundidad de Jardí cabe a Pablo. Ahora, toca mirar hacia el Murcia.
Luis César no arriesgó y presentó un once renovado con sólo Marc Fernández como percibido sobre el césped. De hecho, la rotación afectó a otras zonas del campo no amenazadas, como la entrada de David Juncà por Joan Oriol y, la más inesperada, el retorno de Alberto Varo a la portería por Dani Rebollo. Álex Jiménez entró en la punta de ataque en ausencia de Pablo y Antoñín, este último ni estuvo convocado.
Con un escenario a favor, el Nàstic arrancó con fuerza y en el primer minuto de partido ya tuvo una ocasión a través de Marc Fernández. El tigre de Corbera, que actuó de capitán, envió un remate desde la frontal por encima del travesaño. Poco después la volvió a tener, con una doble ocasión que Víctor Narro acabó con un chute a manos de Diego García.
Poco a poco, esta confianza acabó tropezando con el Arenteiro. El conjunto gallego hizo un pase adelante y consiguió bloquear la sala de máquinas grana. De hecho, se volvieron a ver nervios a la salida de la pelota. Con todo, no hubo demasiado peligro para hacer actuar a Alberto Varo.
Los grana se recompusieron al acabar la primera mitad e hicieron un pase adelante cuando Ander Gorostidi dijo basta. El vasco cogió la pelota e inició la jugada clave de la primera mitad. Él mismo llevó la pelota del medio del campo a la frontal, superando cualquier obstáculo en el camino. Allí, repartió a Roberto Torres que, a su tiempo, centró en el segundo palo. Álex Jiménez estaba allí para enviar al fondo de la red la pelota con un remate de cabeza perfecto. Rápido y sencillo, el Nàstic se ponía por delante en el marcador y encendía el Nou Estadi.
A la segunda mitad, el Nàstic arrancó a un ritmo diferente. De hecho, salieron fríos. Los errores a la salida de pelota fueron comunes, pero no provocaron peligro. Más allá que algún chute lejano, el Arenteiro no insistió mucho para buscar el empate.
El Nàstic reaccionó a base de talento. Víctor Narro movió el esférico por la izquierda y sirvió en bandeja un gol a Marc Fernández, pero este falló en portería vacía. Con todo, el partido lo acabó solucionando el de siempre. Pablo Fernández recibió una pasada filtrada de Jaume Jardí y no falló en el mano a mano.
El partido acabó de forma plácida y con poco ritmo. La mejor de las noticias fue los debuts de los juveniles Enric Pujol y Oriol Subirats, que cumplieron con buena nota.