Reus Deportiu
El Reus certifica su estado de gracia con una goleada a la Champions (6-2)
Los rojinegros fueron muy superiores al campeón francés

Carles Casas celebrando con euforia su gol.
El Reus Deportiu Brasilia alcanzó la goleada de la confirmación contra el Saint-Omer (6-2). El triunfo supuso un nuevo paso adelante a la Champions, pero también significa la cuarta victoria consecutiva de un conjunto rojinegro que vuelve a brillar y deja de lado las dudas.
El Reus se planteó el partido como un todo o nada y de esta manera salieron a la pista. Los rojinegros mordieron desde el primer momento, sumando velocidad a la piloto ay controlando las transiciones de un Saint-Omer que quería sumarse a la fiesta.
Los de Jordi Garcia golpearon muy pronto. Guillem Jansà abrió la lata con un golpe de stick a la escuadra. Casi no hubo tiempo para asimilar el primero que llegó el segundo. El partido cogió velocidad, pero en el caos de las idas y vueltas, el Reus fue el rey. Carles Casas recibió una oportunidad de Salvat y la aprovechó enviándola al fondo de la red.
El Saint-Omer quería responder, pero se encontró en un Reus superior en defensa y en ataque, preparado para pasar por encima de su rival. De esta manera, Guilem Jansà encaró portería y forzó un penalti que él mismo transformó con el 3-0.
El Reus se había preparado toda una fiesta en la cual todo el mundo quería participar. Eso sí, la intensidad no se redujo. Roc Llisa quería volver a meter al partido en el Saint-Omer, pero, de una ocasión del conjunto francés, Rojas salió al contraataque para forzar un nuevo penalti. Maxi Oruste lo picó, pero no estuvo acertado.
Jordi Garcia paró el encuentro con un tiempo muerto. El técnico movió un par de piezas y, a la reanudación, se completó con los mismos protagonistas: Rojas hizo la pasada de la muerte y Oruste empujó la bola al primer palo.
El Saint-Omer hizo acto de presencia y Llisa marcó el 4-1, pero el Reus no se detuvo. Rojas también quería decir la suya y avisó primero con un tiro en el travesaño y, acto seguido, marcando a la media vuelta el 5-1.
En la segunda parte y el partido encauzado, Jordi Garcia dio minutos al portero suplente Nil Vinya, que tuvo tiempo para lucirse parando una falta directa a Colin. Los minutos dieron la razón en un Reus que gestionó la ventaja a la perfección, marcando en cuanto el Saint-Omer recortava distancias en la recta final para poner el 6-2.