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El Reus Deportiu acaba la aventura europea con la bien cabeza alta (5-2)

El acierto de los portugueses en los metros finales antes y después del descanso fue clave

El jugador del Reus Deportiu, Marc Julià, intentando detener uno de los ataques del Benfica.

El jugador del Reus Deportiu, Marc Julià, intentando detener uno de los ataques del Benfica.Cedida

Arnau Montreal Quesada

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Aquí acaba la aventura. El Reus Deportiu Virginias se despidió del sueño europeo después de caer por 5-2 contra el Benfica. Los reusenses recibieron demasiado castigo de un conjunto portugués acertado en los metros finales. Maxi Oruste y Martí Casas pusieron los goles de un conjunto rojinegro que se marcha de Europa con la cabeza alta.

El Reus entró en el pabellón Da Luz con todo. Los rojinegros dieron el primer mordisco con una acción clara de Martí Casas. El de Mataró entró a solas hasta plantarse delante del portero, pero Pedro Henriques le detuvo el tiro.

El conjunto portugués estuvo cauteloso, tuvo paciencia para no dejar espacios en un Reus concentrado en golpear primero, y fueron ellos quien encontraron la rendija con un punto de suerte. Después de unos minutos de posesión, Ze Miranda se adentró en el área por la izquierda y abrió la lata en una acción de dos tiros. El primero lo paró Càndid Ballart, pero con la mala fortuna que el rechazo cayera en el stick del delantero, que marcó el 1-0 a placer.

El gol trastocó la inercia rojinegra. El Benfica cogió la iniciativa y alargaba las posesiones recorriendo la defensa del Reus como un tiburón oliendo la sangre. Con todo, el equipo de Jordi Garcia supo salvar las distancias y no dejó ningún espacio. Con el paso de los minutos, el ataque portugués dejó espacios que los reusenses aprovecharon de la mejor manera.

Cuando peor estaba el Reus, el de siempre, Martí Casas, apareció para penetrar la defensa rival sin problemas por la izquierda y, con una finta de calidad, acabó de rematar el mano a mano para poner el empate en el marcador. El Benfica, confiado hasta entonces en su potencia, empezó a flaquear. Las dudas que produjeron el gol de Casas las aprovecharon los rojinegros para volver a mandar sobre la pista.

Ahora era el Benfica quien se tenía que defender. Marc Julià dijo la suya con un gesto de calidad con el stick que acabó con un tiro lejano que no encontró portería. Edu Castro, técnico del equipo local, no veía las cosas claras y pidió tiempo muerto. Este respiro no podía llegar hasta que no se acabara la jugada, pero sus jugadores, en un golpe de fortuna, acabaron por marcar el 2-1. De nuevo Ze Miranda en una acción similar, aprovechó el rechazo de Ballart para sorprender a los visitantes.

El gol reactivó el Benfica que, en cuestión de un minuto, metió el dedo en la herida del Reus marcando el tercero con una rápida jugada de tres pasadas.

El conjunto portugués empezó el segundo tiempo con la idea de sentenciar el partido. El Benfica apretó el acelerador, poniendo a prueba en Càndid Balllart cada vez de forma más peligrosa hasta que consiguieron superarlo. Ze Miranda alcanzó su hat-trick particular con un levanta y pica que puso un 4-1 que parecía casi definitivo. Era demasiado castigo para un Reus valiente en el juego, pero que le faltó la fortuna en los rebotes que habían tenido los portugueses y también un punto de suerte de unos árbitros demasiado permisivos en el contacto.

El Benfica no tuvo piedad y, con el Reus vencido, subió líneas para establecer un juego más agresivo. Un minuto después del cuarto, Joao Rodrigues completó un contraataque con un tiro en la escuadra para poner la mano en el electrónico.

Todavía quedaba toda la segunda parte de cara y los de Jordi Garcia necesitaban no perder la cara en el partido porque, si no, se podría convertir en toda una carnicería porque el Benfica no mostró ningún signo de aflojar el ritmo. El coraje reusense apareció y, los jóvenes de la casa, Pol Martínez y Carles Casas, ayudaron a la rotación rojinegra para añadir solidez. Aunque Marc Julià no pudo recortar distancias con una directa, sí que lo hizo Maxi Oruste con un cacao desde la frontal que puso el 5-2 final. En el pabellón Da Luz acabó el camino del Reus en la Champions, una aventura de mérito desde la fase previa en Alemania en una fase de grupos ganando al Barça y al Oporto para acabar cayendo con la cabeza alta contra el todopoderoso Benfica.

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