Baloncesto
CBT: cronología de un descenso y el camino a seguir
El conjunto tarraconense confirmó el domingo el segundo descenso seguido después de alcanzar dos victorias en 21 partidos en un curso con dos técnicos y múltiples lesiones

El escolta AJ Plitzuweit durante el último derbi contra el CB Salou el pasado domingo.
El Ibersol CB Tarragona confirmó el pasado domingo su descenso a la Tercera FEB después de caer contra el CB Salou en el derbi provincial. Quizás esta derrota en concreto es la que menos castigo mereció, ya que el equipo azul mostró capacidad de reacción, así como una mejora en el juego que lo llevó a poder ganar en la última jugada de partido, pero no fue suficiente. La losa de sólo alcanzar dos victorias en 21 encuentros certificó lo que es el segundo descenso consecutivo de la entidad y resume lo que ha sido un curso horrible que ha dado por cerrada la temporada a cinco jornadas para el final.
Durante el último verano, el conjunto tarraconense hizo una apuesta por renovar a la plantilla. Pesos pesados en la plantilla que formaban el corazón del equipo como Dani Tugores abandonaron el equipo, así como otros jóvenes conocidos como Marc Buscail y Kristian Mendes. El eterno capitán David Fernández, el joven talento Ousmane N'dour y el tirador Adrià Duch permanecieron en un proyecto, de la mano de Boe Nguidjol y AJ Plitzuweit, dos fichajes del curso pasado que cambiaron la dinámica del equipo, sumado a incorporaciones jóvenes con proyección para crecer en la categoría.
Problemas
El primer golpe llegó muy pronto. En la primera jornada de competición, los cebetistas cayeron en el Serrallo en la prórroga en un partido ajustado contra la Bisbal Bàsquet. Aparte de la derrota, los azules perdieron pronto a su guía: el capitán David Fernández se fracturó un dedo de la mano y se quedó un mes fuera. La primera victoria costó en llegar. No fue hasta el 27 de noviembre, cuando los tarraconenses alcanzaron un contundente triunfo contra el Santfeliuenc para poner un balance de una victoria y seis derrotas. Este no fue el revulsivo que se esperaba y el CBT se ahogó en un mar de derrotas hasta establecer un balance de 1-11 que fue un punto de inflexión. Toni Larramona, hasta entonces segundo entrenador, cogió las riendas del equipo después del despido de Borja Comenge.
Durante el proceso de derrota tras derrota, el CBT vio cómo las lesiones impedían la regularidad de jugadores como Boe Nguidjol y Josep Fermí Cera. Los azules recurrieron al mercado y Joan Pardina fue un buen reactivo, pero jugadores como Ikena Okeke y Tope Arikawe no fueron la solución esperada. Desde la entidad subrayaron que «se tiene que hacer autocrítica» y apuntaron que «con el viento en contra que ha supuesto la plaga de lesiones y el mal inicio de temporada, no se ha sido capaz de sobreponerse a una tormenta perfecta y darle la vuelta a la clasificación».
¿Y ahora qué?
Todavía quedan cinco jornadas en juego. El equipo espera repetir los brotes verdes vistos en el triunfo contra el Benicarló, así como la competición contra el Mataró y el CB Salou. El trabajo de Larramona, a pesar de no poder levantar la losa, ha mostrado un cambio en el conjunto. Un camino por recorrer hasta el final de la temporada. Entonces, será el momento de las decisiones. La entidad cebetista ya reflexiona en el próximo proyecto y señalaron que se quiere «poner unos buenos cimientos, buscando hacer un equipo con identidad propia y que sea sostenible deportiva y económicamente».