FÚTBOL
El plantel del Nàstic se centra en la permanencia
Así lo transmitió el capitán Óscar Sanz

El capitán Óscar Sanz durante el duelo contra lo Antecarcome.
La plantilla del Nàstic de Tarragona ya trabaja a contrarreloj para adaptarse al método de Pablo Alfaro. El viernes es el estreno contra el líder, el Sabadell. Esta será la primera de las once finales que tiene por delante el equipo para alcanzar la permanencia.
El capitán grana, Óscar Sanz, puso voz en el vestuario ayer en rueda de prensa. «Quedan once finales y tenemos que sumar cada fin de semana» destacó. Además, añadió que «tenemos que jugar cada partido como si fuera el último. No queda otra, nosotros nos hemos metido aquí y nosotros tenemos que salir». La clave es la competición, un gen que Alfaro ya está tratando de inyectar en sus jugadores. La otra, la intensidad, porque Óscar Sanz también reconoció que si el equipo no juega al 100% todos los partidos, lo tendrá muy difícil para competir para la salvación.
Este año, los jugadores del Nàstic ya han visto pasar a tres entrenadores. «La sensación es de responsabilidad y culpa», apuntó a Sanz. «Estamos en un club y una ciudad exigente. Ninguno de nosotros está rindiendo en el nivel esperado». «Tenemos que hablar menos, trabajar mucho y demostrarlo en el campo», destacó.
Alfaro ya trabaja en su plan de choque para activar una plantilla del Nàstic tocada a nivel mental. El técnico confirmó ayer durante el encuentro de entrenadores que ya se está reuniendo uno a uno con los jugadores para «desbloquear la situación». En frente tiene una plantilla tocada: «Hemos recibido golpes muy duros, levantarse es difícil, pero no queda otra», subrayó Sanz. El mejor remedio es la confianza en que dan las victorias y, también, asumir la realidad: habrá que luchar y mucho por la salvación.
Objetivo permanencia
Ahora mismo, el Nàstic de Tarragona se encuentra en posiciones de descenso. El empate del Real Murcia contra el Marbella de ayer sitúa en el equipo en la zona roja de la clasificación. En frente hay once partidos para acabar la liga, once finales, como indicó el capitán. Según en temporadas anteriores, esta se consigue sumando entre 45 y 48 puntos, lo que significa que el Nàstic tiene que sumar cinco victorias. En otras palabras, un ritmo de triunfos de un equipo de la parte alta.
El equipo, sin embargo, no se centra en hacer números, sino que ha establecido la mentalidad de partido a partido. De hecho, así lo indicó Pablo Alfaro destacando que «primer Sabadell, cuánto pase ya miraremos Algeciras y después Torremolinos. Semana a semana, reto a reto, porque pensar en el futuro, en lo que pasará dentro de cuatro jornadas no aporta nada».
Contra el líder
El estreno de Alfaro es contra el líder de la categoría, pero más que temor es una motivación extra para los jugadores: «Desde siempre el Nàstic ha jugado mejor cuando nos enfrentamos contra los equipos de arriba», recordó ÓScar Sanz. «Pienso que es la mejor forma de redimirse y lavar la cara al equipo», cerró.