Diari Més

FÚTBOL

El análisis del Nàstic-Antequera: Este equipo se rompe de un soplido

Los grana no se levantaron domingo y parece que cada situación adversa es definitiva

El jugador del Nàstic Marc Montalvo durante el duelo contra el Antequera del último domingo.

El jugador del Nàstic Marc Montalvo durante el duelo contra el Antequera del último domingo.GERARD MARTÍ

Arnau Montreal Quesada
Tarragona

Creado:

Actualizado:

Es muy fácil ganar al Nàstic esta temporada. Sólo hay que marcar primero. La derrota del pasado domingo fue una muy cruel. Se había planteado el mejor de los escenarios: un día festivo, una previa exitosa que hizo disfrutar a jóvenes y mayores y una entrada de 9.196 espectadores idílica que empujó el equipo en los primeros minutos. Todo eso se fue al garete cuando el Antequera marcó el gol en el minuto 23 de partido. Ya podría haber pitado el árbitro el final, porque el equipo no reaccionó y, a la segunda mitad, parece que ni tuvo la sangre para intentarlo.

La conjunta grana hace jornadas que vive en el día de la marmota. Los números hablan. En los últimos 10 partidos, sólo ha empezado ganando en uno: la victoria contra el Ibiza por 1-0. En el resto, el conjunto rival es quien ha golpeado primero. De estas 9 veces que el rival ha marcado primero, en 7 han estado antes de la primera media hora y, en general, en la primera acción real de peligro. En definitiva, el equipo ha estado constantemente en una situación de recibir una torta y tener que levantarse y eso puede funcionar en un partido o dos, sin embargo, así es muy difícil competir.

Contra lo Antecarcome se vieron los males que se arrastran desde hace jornadas. La remontada contra el Atlético Madrileño dejaba entrever que el equipo lo había superado, que tenía carácter y resiliencia para soportar los golpes, pero nada de aquel Nàstic se vio el domingo. En la primera parte, el equipo se ahogó en la salida de la pelota. Quizás en el plan de partido era construir desde de atrás, pero el equipo andaluz impuso una presión alta que el Nàstic no superó.

En la segunda parte, Cristóbal Parralo volvió a sacudir el once. Abdallah salió como revulsivo y fue protagonista con un chute cruzado en los primeros minutos. A partir de aquí, nada. El equipo transmitió apatía y falta de competitividad. No se revolucionó el partido, no se impuso el orgullo para presionar, protestar y ser duro en los duelos. Simplemente, pasaron los minutos hasta que el árbitro silbó el final.

LA CIFRAEn los últimos 10 partidos, el Nàstic sólo ha empezado ganando en uno

La polémica

El punto álgido del equipo fue con el gol de Sergio Santos. El árbitro Imanol Irurtzun Artola anuló la volea del lateral por fuera de juego posicional de Juanda Fuentes. El portero del Antequera tenía plena visibilidad de la pelota y Juanda no le obstaculizaba, pero el árbitro así lo consideró. De hecho, Irurtzun obvió también porque estaba Juanda en esta posición. El extremo cayó al suelo después de una cogida de Barbu. De esta manera, la opción más lógica para anular el gol era pitar penalti o falta en ataque, pero no se consideró.

Posteriormente, Parralo se quejó de la segunda polémica, cuando Destiny pudo ver la segunda amarilla y el Nàstic reclamó, pero «no había imágenes» para juzgar la acción. Estas polémicas tuvieron impacto, pero no pueden servir de excusa y dar como resultado un discurso victimista. El Nàstic tiene que tener más argumentos para ganar y más resiliencia para soportar situaciones adversas. Sólo así se podrá competir para salvar la categoría.

tracking