FÚTBOL
El Nàstic planta cara en el Sabadell y cae con honor a la tanda de penaltis (1-1)
El equipo grana con jugadores del plantel se despide de la Copa Catalunya compitiendo hasta el final

Los jugadores del plantel del Nàstic han demostrado que tener gravado el lema del club con fuego y han luchado «hasta el final». El equipo grana –formado en gran parte por jugadores de la Pobla de Mafumet y el Juvenil– se despidió de la Copa Catalunya con honor después de caer a la tanda de penaltis contra el Sabadell.
Los jóvenes plantaron cara a un conjunto arlequinado que sí que apostó por ir a pesar de jugar el partido con jugadores titulares a la liga como Alan Godoy y Quadri. Sin embargo, los grana aguantaron las acometidas en la Nova Creu Alta, se levantaron después del 1-0 para igualar el encuentro e, incluso, acabaron el partido perdonando el 1-2.
El Nàstic puso en marcha el partido a intentar hacer su juego, pero enseguida se encontró un Sabadell seguro y con ganas de llevar la batuta. En medio del campo, Torres recibía una lección de Quadri mientras que la salida de la pelota grana se perdía en pilotadas en largo a nadie o a un David Cabezas que las luchaba con mucha energía y poca fortuna.
En defensa, el Nàstic aguantó el tipo al inicio. Todas las centradas eran rehusadas y el portero portugués Eduardo Esteves sacó los puños cuando Rubén Martínez avisó con un tiro desde el interior del área. Los grana la tuvieron aprovechando con picardía los errores del Sabadell. Cabezas cazó una pelota perdida en medio del campo para buscar el golazo después de ver al portero Nil Ruiz avanzado. Con todo, el portero reaccionó y desvió con la mano para evitar el 0-1.
La primera parte pasó con cierta tranquilidad. El Nàstic dejaba jugar al Sabadell y el conjunto arlequinado tampoco exprimía en el fondo el acelerador para atravesar la línea defensiva formada por el joven Eric Mora y Enric Pujol. En el centro de las miradas estaba Alan Godoy, exgrana, pero su aportación al primer tiempo fue una arriesgada chilena que sólo sirvió para que viera amarilla.
El Sabadell reaccionó y empezó el segundo tiempo con ganas de romper el partido. En los primeros minutos llegaron muchas aproximaciones arlequinadas que murieron o a los puños de Esteves o a las cabezas de la defensa grana.
El equipo aguantó, hasta que castigó la pelota parada. De un córner el Sabadell sacó provecho. La centrada se complicó con varios coscorrones hasta que Moi Delgado erró en el rechazo. Kaiser lo aprovechó para enviar el esférico con potencia al fondo de la red.
Cuando parecía que estaba todo hecho, el plantel grana no bajó los brazos. Los jóvenes fueron de menos además y se acabaron zampando un Sabadell desubicado. El peligro llegaba por la derecha a través de Pau Martínez. El de Blanes empezó un contragolpe letal. Después de errar el primer centro, lo arregló con un segundo con el exterior de la bota que Pau Raya envió al fondo de la red con un golpe de cabeza.
La conexión Pau-Pau dio frutos y el Nàstic insistió contra un Sabadell contra las cuerdas. Nico Aguzzi tuvo el 1-2 en el tiempo de descuento, pero esta vez no entró y el partido fue a los penaltis. Allí, la fortuna no sonrió a la conjunta grana que acabó eliminada después de errar el último penalti.