FÚTBOL
La plantilla del Nàstic cierra filas con Parralo y se prepara para el sábado
El capitán Óscar Sanz apuntó en una rueda de prensa que «el cuerpo técnico es el indicado para tirar eso adelante»

Los jugadores del Nàstic celebrando un gol en el Nou Estadi Costa Daurada.
El Nàstic de Tarragona afronta el sábado un partido clave a muchos niveles. Les cuatro derrotas consecutivas han provocado una crisis que ha situado el equipo a dos puntos del descenso y la necesidad de sumar un triunfo el sábado para coger aire. No ha sido una semana fácil de trabajo, pero desde la plantilla han cerrado filas sobre la figura de Cristóbal Parralo y envían un mensaje de unidad interna para revertir la situación.
«Sabemos que la situación no es un tema de entrenador. Sabemos que Cristóbal Parralo y Javi Manjarín, así como todo el cuerpo técnico, son los indicados para sacar eso adelante, lo tenemos claro», destacó ayer en rueda de prensa el capitán Óscar Sanz. El técnico andaluz mantiene la confianza de la directiva grana para esta semana, pero difícilmente saldrá entero en el caso de acumular una quinta derrota consecutiva, con el agravante de jugar en casa. Sea como sea, el capitán grana se mojó ayer y destacó que para él, la solución no es mirar al banquillo y, a su tiempo, fue autocrítico y apuntó que la plantilla «asumimos la máxima responsabilidad y somos conscientes de que nosotros tenemos que ser un equipo más sólido y mostrar que somos una familia para sacar eso adelante».
En las cuatro derrotas consecutivas, el equipo ha mostrado un nivel decreciente que, a su tiempo, aumentaba la falta de confianza y las dudas, una bomba que ha acabado desactivando un equipo que, hace un mes, demostró todo el contrario. Para dar alguna explicación, Sanz señaló que «creo que es fácil decir que es falta de intensidad y carácter, que quizás ha podido pasar en algún partido, pero no es eso». «Estamos donde nos merecemos, las excusas no nos llevarán a ningún sitio y sé que la situación nos quedará marcada y nos ayudará a echarlo hacia arriba y valorar cada victoria», cerró.
Unidos y centrados
La plantilla es consciente de que el camino para revertir la situación es emular técnicas de años anteriores, como por ejemplo, la unión como una familia. «Tenemos que celebrar los goles del primer jugador en el último del banquillo. No tener el máximo goleador, no tener el mejor mediocampista, sino ser una familia y morir por el compañero», apuntó al capitán Óscar Sanz. Unidos, pero también concentrados en el objetivo más próximo.
Desde el inicio de temporada, el objetivo marcado por la entidad era el ascenso directo, un hito que ahora mismo es más que imposible y parece más real pensar al luchar en la categoría. El capitán lo puso más fácil: «El objetivo es ganar este sábado». Ahora mismo, la mentalidad partido a partido es el mejor remedio porque, literalmente, no ganar al UD Ibiza situaría el equipo en un nuevo escenario completamente diferente, seguramente con relevo en el banquillo. Sanz fue claro: «Ya habrá tiempo de mirar y sumar puntos. Ahora toca centrarse en sábado, ganar y demostrar que este equipo tiene resiliencia y capacidad de sacar eso adelante. Hemos tocado fondo y de aquí rebotaremos hacia arriba».
Sanz, como los otros tres capitanes, saben que en los últimos años el Nou Estadi se ha convertido en un fortín inexpugnable. Sábado, los grana necesitan volver a conseguirlo, unidos, ellos y también con la afición.