Diari Més

Quadbol

Contacto, inclusividad y magia, los ingredientes del quadbol

Medio millar de personas se reunieron ayer en Salou para disputar la Copa de Europa del deporte inspirado en el Quidditch

Un partido entre los Werewolves of Londres ingleses y el Bombarda Brixia italiano en Salou.

Un partido entre los Werewolves of Londres ingleses y el Bombarda Brixia italiano en Salou.Gerard Martí

Arnau Montreal Quesada

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El Quidditch también se juega en el mundo muggle. El deporte surgido en las novelas de la saga Harry Potter de JK Rowling traspasó fronteras por todo el mundo y se ha adaptado en un juego que combina elementos del rugby, del juego de matar y el balonmano. Hace años que este deporte ha dejado atrás las novelas para reivindicarse con carácter propio bajo el nombre de Quadbol y, este fin de semana, ha reunido a medio millar de personas para participar en la Copa de Europa.

«Esta copa de Europa se celebra desde el 2012. Cada año reúne a los mejores equipos de cada país inscrito en el Comité europeo. Desde hace unos años, el torneo se divide en dos divisiones, separando las ligas según el nivel de los equipos participantes y este fin de semana en Salou ha sido la Segunda División, la Primera División aterrizará el próximo fin de semana», destacó Daniel Price Croft, uno de los organizadores de la competición y presidente de Altafulla Quadball Association. Esta es la segunda vez consecutiva que el acontecimiento europeo se celebra en el Mediteranean Sports Hub-Futbol Salou y se espera, si todo va bien, que sea una cita habitual. Durante las finales de ayer, la competición y el buen rollo llenaban los campos salouenses. Los equipos competían con ferocidad y los placajes eran habituales, pero también la estrategia y la intensidad de los que miraban desde la distancia.

«Es un deporte mixto y tiene unos valores muy buenos. La inclusividad se ha llevado como bandera desde el inicio, lo que ha convertido el quadbol como un refugio y una alternativa para diferentes tipos de personas», destacó Marc Alcalà, coorganizador y presidente de la Asociación de Quadbol de Cataluña. «El deporte surge del amor por los libros de Harry Potter, pero creo que estamos en un punto que ha ido más allá. No renegamos de los inicios, pero aquí hay gente que no conoce los libros y le gusta jugar al quadbol. Este deporte mezcla rugby y balonmano, hay contacto y también mucho respeto. Las dinámicas son muy buenas y la igualdad está marcada por regla desde el principio», añadió.

El quadbol es popular en Alemania y el Reino Unido, mientras que en Cataluña tiene más dificultades. «Nos falta la parte del relevo de la gente joven que se apunte para suplir aquellos que yo no pueden continuar, apuntó Alcalà. En el quadbol reina el buen ambiente, pero la competitividad no se deja atrás y este fin de semana será el turno de los mejores equipos de Europa para cerrar un torneo que se espera superar al millar de participantes.

Contacto y estrategia

El quadbol es un juego que enfrenta dos equipos de seis jugadores y cuatro árbitros se encargan de dirigir el partido. El objetivo es conseguir más puntos que el adversario. Para sumarlos se tiene que pasar la quáfel, una pelota de voleibol, entre uno de los tres círculos que forman la portería y alcanzar 10 puntos. Los encargados para conseguirlo son los cazadores, los únicos que pueden interactuar con la pelota. Uno de los cazadores será el guardián, el portero encargado de evitar que el rival anote puntos. Los dos jugadores restantes de cada equipo son los encargados de las bládgers, unas pelotas de goma flexible. Como en el juego de matar, utilizarán las bládgers para desviar la trayectoria de la quáfel, o golpear a un oponente. Si eso pasa, el jugador quedará suspendido y tendrá que tocar los aros de su equipo para volver a jugar. Finalmente, a los veinte minutos de juego, un árbitro neutral, el esnitx, sale al terreno de juego con un pañuelo en la cintura y dos jugadores, los buscadores, entrarán para capturar el esnitx, sumar 30 puntos y dar por finalizado el partido. Todo eso, con un palo simulando una escoba entre las piernas.
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