SOCIEDAD
Las prisiones homenajean a la cocinera de Mas Enric en el segundo aniversario del asesinato a manos de un interno
La familia de la víctima reclama «responsabilidad política» para extremar la seguridad en los centros penitenciarios

Minuto de silencio de los trabajadores de Quatre Camins en homenaje a la cocinera de la prisión de Mas Enric asesinada hace dos años.
Los trabajadores de las prisiones catalanas han homenajeado este viernes a la cocinera de Mas Enric asesinada por un interno hace justo dos años. A las doce del mediodía se ha hecho un minuto de silencio en los diferentes centros penitenciarios, conectados por streaming con la prisión de Quatre Camins, donde el sobrino de la cocinera, Pablo Martínez, ha enviado un mensaje de agradecimiento.
«Todavía estamos rotos. Creo que no saldremos adelante nunca porque es un dolor irreparable», ha dicho Martínez en declaraciones a ACN. El portavoz de la familia ha reclamado también «responsabilidad política» para seguir dando pasos en la mejora de la seguridad en las prisiones: «Núria fue la primera y tenemos que garantizar entre todos que sea la última».
El acto en Quatre Camins ha sido sencillo y emotivo. Trabajadores de la prisión se han reunido a la entrada del centro penitenciario para hacer un «minuto de silencio solidario» con el conjunto de centros. El sobrino de la cocinera de Mas Enric se ha dirigido a todos ellos antes de marchar al acto central que se hará en la prisión del Catllar.
«Que no se olviden que tienen que mirar por su seguridad», les ha advertido. Pablo Martínez admite que después de un caso así «la familia queda destrozada». La muerte, recuerda, es «irreversible» y clama para que haya una «seguridad mínima» en los centros penitenciarios para que nadie esté «expuesto» a perder la vida mientras trabaja.
El sobrino de la cocinera asesinada admite que desde la muerte de la Nuria «se ha avanzado un poquito» en este sentido, pero asegura que «todavía queda mucho por hacer y se puede mejorar todavía mucho más». En este sentido, Martínez amplía la mirada y piensa también en los internos, para quienes también pregunta mejoras de seguridad.
«Toda vida perdida en una prisión genera un dolor, no solo en un asesinato como el de la Nuria, sino también cuando una persona toma la decisión de quitarse la vida, queda una familia destrozada detrás», ha reflexionado el sobrino de la cocinera. Hay, asegura, margen de mejora.