SOCIEDAD
El pantano de los Guiamets llega al 100% de su capacidad y vuelve a rebosar después de 22 años
Las reservas y las obras para disponer de agua del Ebro garantizan el futuro de más de 500 campesinos de la zona

Imagen del pantano de los Guiamets sacando agua por el lateral
El pantano de Guiamets (Priorat) ha llegado al 100% de su capacidad este jueves y vuelve a rebosar después de 22 años. De hecho, es la tercera vez que sucede este hecho desde que se construyó el embalse, en 1974.
Los viejos del pueblo recuerdan que en 1977 ya llegó al límite de su capacidad y desde que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) registra los datos (1978), sólo había pasado en el 2004. Este hecho junto con las obras que la CHE ha hecho en los últimos meses para poder subir agua del Ebro hasta el pantano 'garantizan la supervivencia' de más de 500 campesinos de la Comunidad de Regantes del Bajo Priorat, según ha afirmado a la ACN su secretario, Eugeni Vecino.
Las reservas de agua se han disparado en las últimas semanas gracias a las lluvias de este invierno. El pantano logró el 1% en diciembre y en poco más de dos meses ha llegado al máximo. Los regantes celebran las lluvias: "nos asegura tres años de agua sin que tenga que llover", ha indicado Vecino. Además, esto les permite no tener que utilizar la nueva infraestructura de CHE, que si bien les asegura el recurso, les saldría más caro.
A la vegada, continúan adelante los trabajos para sellar el pantano, que históricamente ha tenido importantes escapes que han menguado las reservas. Ahora las obras están alrededor del 50% de la ejecución y se centran al margen izquierdo. Cuando se terminen, se actuará al margen derecho. "Los número de agujeros que se habían previsto llenar de cemento se ha incrementado y esto hará que haya un mejor sellado", ha celebrado el técnico.
Con todo ello, los campesinos de la Comunidad de Regantes del Bajo Priorat tienen "estabilidad y el futuro asegurado". Esto ya está teniendo efectos positivos diversos. Por un lado se ha cortado la pérdida de campesinos. Durante toda la sequía Vecino aprecio que un 10% de los miembros de la comunidad han renunciado al oficio, el que supone una sexagésima de los aproximadamente 600 socios. "Han arrendado las tierras a otros campesinos más grandes y han dejado de trabajar las fincas de casa", ha expuesto.
Aun así, no se han perdido hectáreas de cultivo, sino que se han ganado. "Gente que no estaba regando ha preguntado agua y esto es porque aseguramos que siempre habrá agua", ha manifestado. De retruque, nuevas empresas que hasta ahora no estaban en la zona han empezado a invertir, arrendando nuevas tierras y plantando especialmente olivos y viñas. A estos hay que sumar las compañías que ya hace años se dedican al cultivo de las cerezas y que quedaron muy afectadas por la sequía de los últimos años. Ahora, con las nuevas perspectivas, muchos han decidido replantar los cerezos.
Finalmente, el secretario de la comunidad ha avanzado que la siguiente inversión que querrían hacer son pequeñas plantas solares, a la captación del Ebro y a las estaciones de bombeo, que les permitiría un ahorro económico en energía. "Esto son palabras mayores, son unos cuántos millones de euros de obra y ahora estamos en una situación en la cual no nos lo podemos permitir", ha reconocido.