GASTRONOMÍA
El pueblo de Tarragona que poca gente conoce, pero en el cual se come de maravilla
Un rincón del Priorat se ha convertido en parada obligada para los amantes de la cocina tradicional y el producto de proximidad

Imagen de archivo de un restaurante de Tarragona
Alejado de los circuitos turísticos habituales y con un ritmo de vida tranquilo, hay lugares en Tarragona que atraen visitantes no por los monumentos ni por las masificaciones, sino por la mesa. Son pueblos donde el silencio, el paisaje y la cocina forman un conjunto difícil de encontrar en otros lugares más concurridos.
Uno de estos rincones es la Morera de Montsant, un pequeño municipio del Priorat que conserva una identidad muy marcada. Situado en el corazón de la sierra de Montsant, el pueblo se levanta a 743 metros de altitud, hecho que le permite ofrecer una vista privilegiada sobre viñas y montañas. Es considerado el núcleo más antiguo y elevado del Priorat histórico, con un patrimonio estrechamente vinculado a la época medieval y a la Cartoixa de Scala Dei.
El entorno natural tiene un peso determinante. El Parque Natural de la Sierra de Montsant, declarado el año 2002, ha contribuido a preservar el territorio y a impulsar un modelo de turismo respetuoso, de baja densidad y muy ligado a la actividad al aire libre. Andar, escalar o simplemente contemplar el paisaje son algunas de las principales actividades que se pueden hacer.
La dimensión del pueblo también explica su atmósfera. Según datos del INE de 2025, la Morera de Montsant tiene unos 150 habitantes, una cifra que se traduce en una vida cotidiana próxima y sin prisas. Los servicios son limitados, pero suficientes, y la experiencia del visitante se basa más en el contacto directo con el territorio que en una oferta turística estructurada.
En la cocina, el municipio refleja la esencia del interior del Priorat. Predominan los platos de cuchara, las carnes a la brasa y una cocina de temporada, elaborada con productos de proximidad. Son recetas pensadas para recuperar energías después de una ruta por el Montsant, con una apuesta clara por la sencillez y el sabor. El vino juega un papel clave, con las denominaciones Priorat y Montsant muy presentes en mesa.
Para quién busque un lugar concreto donde comer bien sin salir de un entorno poco turístico, el Restaurante La Morera, situado en el centro del pueblo, se ha consolidado como una referencia. El local ofrece cocina tradicional mediterránea, con un ambiente rústico y acogedor que conecta con la identidad del municipio. La atención próxima, la buena relación calidad-precio —con menús que se sitúan habitualmente entre los 30 y los 40 euros— y la adaptación a diferentes necesidades alimentarias, con opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, son algunos de los aspectos más valorados por los clientes.