Director del Terrer Priorat
Festivales
Blai Rosés: «Si queremos explicar los valores del Priorat no podemos dar conciertos de masas»
Rosés es el impulsor y director del Terrer Priorat, que este fin de semana encara la recta final de la novena edición

Blai Rosés este lunes en Reus.
¿Qué es Terrer Priorat?
«El Terrer cumple varias funciones, porque hemos sabido leer bien las necesidades del territorio. Para empezar, no había una oferta cultural para la gente del Priorat o que tiene relación. El festival es, también un lugar de encuentro. Antes la gente se encontraba en misa. Ahora ya no, y la cultura parece que nos lleve a un lugar donde nos encontramos para consumir, en espacios puramente comerciales o con propuestas mainstream».
Afirmas que el Terrer es un proyecto de comunicación.
«Sí, porque nosotros somos un canal más para explicar el Priorat al país y al resto del mundo. Lo explicamos a través de un relato donde se juntan cultura y territorio, y lo hacemos leyendo los valores intrínsecos, esenciales, de la comarca. A partir de aquí, desplegamos una propuesta que respete, refuerce y contribuya a perpetuar estos valores».
¿Cuáles son, estos valores?
«En el Priorat la viticultura está ligada en una baja producción, en bodegas más bien pequeñas, a producciones muy familiares y de mucha calidad y, por lo tanto, con mucha singularidad. Para explicar todo eso no podemos hacer un festival de masas. Por eso apostamos por un festival de proximidad, con artistas de mucha calidad y buscando la diversidad, igual que en el Priorat está la conjunción de la DO Montsant y la DOQ Priorat. Después, hay un paraguas más amplio, que es la idea de lengua catalana y Mediterráneo. Eso hace que busquemos la singularidad, pero conectados a esta identidad cultural más amplia».
La programación del Terrer es un rasgo distintivo. Traéis artistas que no forman parte del circuito habitual.
«Hemos creado un circuito que permite mantener un ecosistema cultural en el ámbito de la lengua catalana. Desde el principio hemos combinado de manera desenfadada y desinhibida estilos que no se encuentran en otros festivales: música antigua del Renacimiento y el Barroco y música sacra con punk, jazz, free jazz, canción de autor o folk. Y lo vinculamos de una manera muy natural a los vinos del territorio, que mayoritariamente se hacen a partir de variedades autóctonas y siguiendo la tradición, a la vez que muchos otros acaban siendo muy rompedores por la forma en que se conceptualizan o por cómo se trabaja la tierra, eso también es diversidad cultural».
¿Qué función cumple Terrer Magazin dentro del proyecto y por qué consideráis necesario acompañar el festival de un discurso gráfico e intelectual que vaya más allá de las plataformas digitales?
«La cultura explica historias: cada artista hace una propuesta, cada bodega un vino. La lengua, la emoción, la gastronomía son conceptos que nos forman culturalmente como colectivo y como país. Por el festival pasan autores que hacen unas lecturas propias y singulares, y lo que intentamos es conectarlas todas para hacer un relato más extenso. Después, me da mucha rabia que todo eso que pasa en el festival se quede en unos posts de Instagram y unos vídeos en YouTube, que son plataformas que nos homogeneízan y que se han impuesto por la lógica de la globalización. La revista es una rabieta, es demostrar que el papel es un formato que aguanta el paso del tiempo y que nos permite fijar en el tiempo todo el trabajo que hemos hecho».
El año que viene celebráis el décimo aniversario. ¿Hacia dónde va el Terrer?
«El Terrer está creciendo, porque los proyectos, para ser sostenibles, lo tienen que hacer. Si queremos seguir haciendo lo que hacemos, que es ir un poco a contrapelo con respecto a los modelos de gestión cultural que van hacia otra dirección, con mucho público, llevando figuras mainstream y sacando mucho de rendimiento de la bebida, tenemos que crecer. También porque la economía cultural depende mucho de la financiación pública, y esta no es estable. Confiamos en que el año que viene acabaremos de consolidar el Terrer Empordà y podremos sumar algún otro».
Este fin de semana dáis los últimos conciertos. ¿Quién vendrá?
«Tenemos los conciertos de Neus Plana y Xerrich, gente joven del territorio con talento. Haremos una cata de vino con Marta Cortizas, sumiller en el Celler de Can Roca, y el día 6, en Capçanes, tendremos cuatro conciertos con quince bodegas de la DO Montsant, porque nos apetecía ofrecer un formato diferente para la gente más joven. Y el 7 de diciembre tendremos Borja Penalba en Porrera. Nos ha preparado una propuesta de temas icónicos de la nueva canción a través de su sensibilidad. Y lo hará con Meritxell Gené, otra artista del territorio».