ENERGÍA
Maspujols instalará 500 placas fotovoltaicas para impulsar un servicio energético municipal
Los vecinos tendrán una concesión a 30 años de los paneles y calculan recuperar la inversión con un máximo de siete años

Imagen de los tejados del casco antiguo de Maspujols, algunas con placas solares.
El Ayuntamiento de comunidad energética (Baix Camp) está sacando adelante un servicio energético municipal con el apoyo de la entidad el Vall SoStenible. Tendrá unas funcionalidades «similares o iguales» que las de una comunidad energética, pero quien impulsa y se hará cargo de la instalación es el Ayuntamiento del municipio, explica el alcalde, José Antonio Rodríguez a ACN. La previsión es poner casi 500 placas fotovoltaicas en la cubierta del polideportivo y una parte de la energía generada estará por las instalaciones municipales, mientras que el resto se pondrá a disposición de los vecinos. Los interesados podrán tener una concesión a 30 años de las placas solares que equivale a su vida útil y calculan recuperar la inversión al cabo de entre cuatro y siete años.
El equipo de gobierno ha hecho varias reuniones con los vecinos para ver el interés entre los maspujolencs. A partir de aquí, con el Consell Comarcal del Baix Camp, se ha elaborado un estudio analizando las facturas de cada una de las viviendas interesadas. Cuentan con que los usuarios pagarán unos 450 euros por panel fotovoltaico. Cada casa podría tener entre cuatro y seis placas. De esta manera, creen que el dinero invertido los habrá recuperado en cuatro-siete años.
Los abonados también tendrán que pagar una cuota de mantenimiento de 50 euros anuales. Una cifra que podría variar según el número de paneles arrendados.
Se instalarán casi 500 placas solares en la cubierta de la pista polideportiva. «Es un espacio muy adecuado e idóneo porque está muy bien encarado por las horas de sol y tenemos una superficie grande», explica el alcalde. Si el proyecto funciona correctamente, desde el Ayuntamiento ya han pensado otros lugares donde podrían poner más paneles.
«Reeducar» a los usuarios
La mayoría de los vecinos que han mostrado interés son del casco antiguo. Rodríguez comenta que muchos de estos habitáculos «son palés de madera o de cañizo». «Les es muy recomendable poder utilizar este servicio energético y no tocar su tejado, que son construcciones de hace 80, 100 y 150 años, y que quizás no pueden soportar toda esta estructura», añade.
Una vez esté la instalación hecha, el alcalde comenta que tendrán que hacer charlas y «reeducar» a los usuarios para que el consumo energético se centre durante las horas diurnas. «Es cuando se tengan que poner lavadoras, lavaplatos, planchar o hacer un asado porque la electricidad nos saldrá más económica», pronostica.
Rodríguez remarca que es «muy importante» que las administraciones públicas «saquen adelante» con la transición ecológica. Considera que si los municipios con un «pequeño grueso económico» hacen estas inversiones, la transición será «más rápida». Este proyecto ha recibido también dinero del Fondo de Transición Nuclear y el 50% del proyecto se financiará a través de esta ayuda.