Gastronomía
Xavier Currius gana el concurso de comer calçots de la Festa de la Calçotada de Valls
El vecino de Santa Eulàlia de Berga se ha impuesto después de comerse 109 calçots en 45 minutos

Imagen de la entrega de premios del concurso de comida calçots
109 calçots en 45 minutos. Esta ha sido la marca del ganador del concurso de comida calçots, uno de los principales reclamos de la Gran Festa de la Calçotada de Valls, que este domingo ha celebrado su 44.ª edición. Quince hombres y una mujer han participado en esta competición, que este año ha llegado a la 40.ª edición y ha vuelto a llenar la plaza del Aceite de curiosos.
El primer premio se lo ha llevado Xavier Currius, de 32 años y vecino de Santa Eulàlia de Berga, después de zamparse 109 calçots, el equivalente a 3,97 kilos, en tres cuartos de hora. «No me lo esperaba por nada del mundo. Llevo muchos años siguiendo el concurso, pero no pensaba que ganaría, no me lo puedo creer», ha explicado después de recibir el premio.
Currius participaba por segundo año consecutivo, después de una quinta posición el año pasado, y ha reconocido que la ausencia del ganador histórico, Adrià Wegrzyn, le ha dado una cierta ventaja: «Este año que no se ha podido presentar hemos tenido una pizca más de pescadito».
El segundo premio se lo ha llevado Alejandro Alarcón, de Castelldefels, que ha comido 127 calçots. En tercera posición ha quedado Gerald Krüger, de Alemania, en que ha comido 106.
Más allá del concurso, la fiesta ha vuelto a ofrecer demostraciones de la apresura de calçots y unas 4.000 degustaciones en venta, en una jornada que ha atraído público tanto local como internacional. Es el caso de Joanna Lewandowska, una turista polaca que ha visitado Valls con su familia. «Probé calçots por primera vez en Madrid hace cuatro años, pero es la primera vez que veo cómo se cuecen de forma tradicional en Valls», ha explicado a la ACN.
La Gran Fiesta de la Calçotada también quiere rejuvenecer a su público con iniciativas culturales y gastronómicas. En esta línea, la Cámara de Comercio de Valls ha ido incorporando nuevas propuestas a la programación, como el festival Calçofest, celebrado en noviembre, o la aplicación móvil Calçotapp. «Queremos todo tipo de gente. La calçotada es una cosa familiar, pero si la rejuvenecemos un poco, mucho mejor», ha apuntado al presidente de la Cambra de Comerç de Valls, Josep Maria Rovira.
La aplicación Calçotapp concentra en un solo espacio información sobre restaurantes, puntos de venta de calçots cocidos, hornos de pan, productores y comerciantes de toda Cataluña vinculados a esta cebolla dulce. Según sus impulsores, desde su puesta en marcha ya se han registrado unas 2.000 descargas.
Por su parte, los productores de la IGP Calçot de Valls también ven en las redes sociales una herramienta clave para llegar a las nuevas generaciones y dar visibilidad en su trabajo, en un contexto marcado por el reto del relevo generacional en el mundo del campesinado. Con todo, el presidente del organismo, Isidre Coll, ha señalado que la de este año puede ser una buena temporada tanto con respecto a la producción como a la calidad del calçot.