Medio natural
Entra en servicio un paso de fauna sobre la C-51 a la altura de Rodonyà
La estructura comunica los espacios naturales protegidos del Macizo de Bonastre y del Montmell-Marmellar

Momento de la colocación de las vigas.
El Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica ha finalizado en las últimas semanas la construcción de un paso de fauna de grandes dimensiones sobre la carretera C-51, en el kilómetro 19.06, a la altura de Rodonyà (Alt Camp). La estructura de hormigón tiene que permitir que los animales terrestres silvestres puedan salvar la vía de forma segura y reconectar los hábitats naturales que habían quedado fragmentados por la carretera. También servirá para evitar accidentes con especies cinegéticas, como el jabalí o el corzo.
Hasta ahora, la C-51 ha hecho de barrera por los hábitats naturales del entorno, reduciendo su conectividad ecológica. El paso permitirá recuperar la conexión natural entre los espacios naturales protegidos del Macizo de Bonastre, en el sur, y el Montmell-Marmellar, al norte, donde viven mamíferos como la musaraña común, hasta ocho especies de murciélago, la ardilla, la comadreja, la garduña, el tejón, el zorro o el jineta.
También es el hábitat de reptiles como la serpiente verde, la lagartija colirrojo, la lagartija ibérica, el lagarto y el dragón común. El nuevo paso permitirá también el desplazamiento de otros grupos faunísticos, como el de los anfibios, con especies como el sapo común y el sapo corredor, o los insectos, como las mariposas y otros polinizadores.
Alta complejidad técnica
El paso tiene una estructura de puente sujetado sobre veinte vigas de hormigón pretensado y fijado a ambos extremos en los taludes de la carretera mediante unos estribos. El transporte de estas vigas ha sido una operación de alta complejidad técnica. Cada uno, de 40 metros de longitud y un peso aproximado de 70 toneladas, ha requerido un dispositivo logístico especial para garantizar su seguridad durante el transporte.
Una vez ubicados los elementos constructivos, se ha revegetado el tablero y se lo ha dotado de elementos que faciliten y atraigan a la fauna hacia el nuevo paso, como plantación de franjas vegetales, hidrosiembras y la construcción de pequeños refugios y escondites hechos con materiales naturales como cepas y elementos de rocalla.
La inversión total en el proyecto ha sido de 1.594.660,54 euros, IVA incluido, financiado a través del mecanismo de recuperación, transformación y resiliencia (fondos europeos NextGeneration).