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Proyectan un Eje Transversal Ferroviario que una Girona y Lleida para evitar el colapso de Tarragona
El ejecutivo de Illa recupera un proyecto de 2010 y encarga a Ifercat la actualización de los estudios informativos

Detalle de vías del tren.
El Gobierno ha aprobado encargar a la empresa pública Ifercat la actualización de los estudios informativos del Eje Transversal Ferroviario (ETF), una infraestructura que tiene que conectar Lleida y Girona sin pasar por Barcelona. Los estudios, que se basan en la planificación aprobada en el 2010, tendrán un presupuesto de 5,46 millones de euros y se espera que estén redactados en aproximadamente un año y medio. El incremento de tráfico previsto podría provocar una saturación en determinados puntos de la red, especialmente en torno a Tarragona, hecho que justifica la necesidad de un corredor alternativo interior.
Con este proyecto, el objetivo del ejecutivo de Salvador Illa es crear un nuevo corredor interior que combine pasajeros y mercancías y que descongestione la zona del Penedès y el Vallès. En este sentido, el Gobierno también quiere que el ETF sea una alternativa al túnel de Rubí para que no se repitan situaciones de bloqueo en caso de incidencias.
«Lo que quiere es replicar el que significó el eje transversal en Cataluña en su momento en el ámbito viario, en el ámbito ferroviario», ha defendido la portavoz del Gobierno y consellera de Territori, Sílvia Paneque, en rueda de prensa, donde también ha reivindicado que si este proyecto se hubiera ejecutado hace 20 años no habría «tantos problemas en la red».
El proyecto plantea un corredor ferroviario interior de unos 254 kilómetros que conectaría Lleida y Girona pasando por municipios como Cervera, Igualada o Martorell. El objetivo es romper la actual configuración radial de la red ferroviaria catalana, centrada en Barcelona, y avanzar hacia un modelo más transversal.
En el pla nteamiento inicial aprobado en el 2010 se preveía una decena de estaciones para pasajeros a lo largo del trayecto y un presupuesto de más de 6.500 millones, cosa que todavía no está definido para esta ocasión.
Ahora, el despliegue de la infraestructura se prevé en dos fases. La primera conectaría Lleida con Martorell pasando por Cervera e Igualada, mientras que la segunda prolongaría el trazado hasta Gerona, con final en torno al aeropuerto gerundense. Además, los nuevos estudios tendrán que analizar con detalle el trazado por el Vallès para intentar evitar cuellos de botella en puntos sensibles de la red ferroviaria.
Acuerdo con el Ministerio
Con todo, el Gobierno concibe el ETF como una infraestructura mixta para pasajeros y mercancías: los trenes de pasajeros podrían circular a alta velocidad -a 250 kilómetros por hora-, mientras que los trenes de mercancías lo harían a unos 140 kilómetros por hora, con apartaderos específicos para facilitar la operativa.
El planteamiento de la Generalitat contrasta con los estudios del Ministerio de Transportes, que analizan la posibilidad de un nuevo corredor ferroviario de alta velocidad orientado principalmente al transporte de pasajeros y con velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.
En este ámbito,*Paneque ha asegurado que trabajarán de manera «conjunta» con el Ministerio para «ver complementariedades» y evitar «contradicciones entre un proyecto y el otro porque físicamente cruzan Cataluña por un ámbito paralelo o similar».
¿Cuál es el objetivo?
El objetivo es potenciar la conectividad del interior de Cataluña y redistribuir el tráfico ferroviario. Según el Gobierno, el incremento de tráfico previsto podría provocar una saturación en determinados puntos de la red, especialmente en torno a Tarragona, hecho que justifica la necesidad de un corredor alternativo interior.
En paralelo, el Gobierno también quiere reforzar el papel de Ifercat más allá de la construcción de la línea 9 del metro de Barcelona. Sin embargo, el ejecutivo no prevé que esta empresa pública asuma la gestión futura del Eje Transversal Ferroviario, sino que se limite a desarrollar los estudios y proyectos necesarios para impulsar la infraestructura.
Si se cumplen los plazos previstos, una vez finalizada la actualización de los estudios informativos se podrían redactar los proyectos constructivos entre el 2028 y el 2029, con el horizonte de poder iniciar las obras hacia el 2030.