Diari Més

GASTRONOMÍA

«El secreto está en la bringuera»: la Escudellada Popular se reivindica en Valls

El municipio celebró la 59.ª Escudillada Popular con 500 raciones repartidas

Muchos asistentes probaron la receta de la escudilla andorrana por primera vez.  Durante el servicio, decenas de personas cocinaron y repartieron raciones.

Muchos asistentes probaron la receta de la escudilla andorrana por primera vez. Durante el servicio, decenas de personas cocinaron y repartieron raciones.GERARD MARTÍ

Adam Diaz Garriga
Campo de Tarragona

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La plaza del Patio de Valls se despertó este domingo con el olor de uno de los platos considerados tradicionales en Catalunya invadiendo sus calles. Más de 500 raciones de escudilla se repartieron desde el 13.00h del mediodía hasta las 15.00h en el municipio. La receta, sin embargo, volvía a importarse de Andorra la Vella un año más para celebrar la Escudellada Popular, una celebración iniciada en los años 70 que persiste en la localidad como ritual de hermandad con la ciudad capital del país andorrano.

Cincuenta y nueve ediciones que demuestran el compromiso para compartir la cultura, concretamente gastronómica. Decenas de cocineras y cocineros llenaban la plaza vallense repartiendo raciones con una cola de gente que, durante la primera hora, se alargaba hasta la calle de la Cort.

Pilota, termera, col, garbanzos, huesos y butifarras de todos colores completaban un plato que los habitantes de Valls degustaron en platos y en fiambreras. Acompañada de una ración generosa de pan, la escudilla andorrana, preparada con la receta tradicional con productos frescos del mercado de Valls, también llegó a las casas de los habitantes de la capital del Alt Camp.

De entre los centenares de visitantes para recoger una ración, más de la mitad llevaba bolsas y fiambreras. «Me llevo para seis personas y comemos todos juntos en casa», explicaba ilusionada Josefa, vecina de Valls que repetía la experiencia un año más.

Primero, se volcaba el cocido en los recipientes, y después los fideos, densos y sabrosos. La pregunta entre los visitantes debutantes en el Escudillado Popular se centraba entre cuál era la principal diferencia entre la escudilla andorrana y la catalana. Uno de los cocineros andorranos participantes lo revelaba: «el secreto está en la bringuera». 

El corte de carne, traído directamente de Andorra, añadía el sabor diferencial con respecto a la receta catalana, más suave y «marcada por el pollo», indicaba al cocinero. «Nos han confesado que la escudilla andorrana es más grasienta», añadía Miriam, también vecina de Valls que también la probaba por primera vez. «La diferencia también son los matices como los productos de la tierra y como están cultivados», subrayaba un vecino vallense con experiencia.

La iniciativa de hermandad entre las dos localidades celebrará su sexagésimo aniversario el próximo año. Como establece la tradición, Valls cumplirá con la alternancia anual y llevará su producto estrella, el calçot, hasta Andorra. De acuerdo con la alcaldesa de Valls, Dolors Farré, se preparará un «acontecimiento especial» para la efeméride con la previsión que la plaza del pueblo allí vuelva a llenarse.

Con respecto a la tradición, la alcaldesa también destacaba que hace 22 años que las plazas de Valls acogen la Escudillada. Hasta el 2004, se celebró en la plaza del Aceite, para después trasladarse a la acogedora plaza del Patio.

La mala meteorología no impidió comida a los visitantes de esta edición, aunque el Ayuntamiento ofreció indicaciones para aumentar la eficacia en el reparto de raciones. «Nos dijeron también que lleváramos fiambreras por si llovía», resaltaba Josefa. A pesar de haber novatos en la escudilla andorrana, la receta volvió a triunfar en el municipio con decenas de personas bajo la lluvia, pero con un plato caliente.

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