AGRICULTURA
El Plan de la avellana desplegará 25 medidas para garantizar la producción y reforzar la competitividad
La creación de un Hub de Sanidad Vegetal, ayudas específicas o la mejora del riego son algunas de las acciones

El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, visitando una finca de avellanos en la Masó (Alt Camp).
El Plan de la avellana 2026-2028 contempla 25 medidas que servirán para garantizar la continuidad de la producción de los avellanos en Cataluña y para reforzar la competitividad del sector, así como su sostenibilidad. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha presentado este lunes el plan nacional después de visitar una finca de avellanos en la Masó (Alt Camp).
Entre las acciones que se desplegarán hay es la creación del Hub de Sanidad Vegetal de la fruta seca, ayudas y financiación específica, medidas relacionadas con la calidad y diferenciación de la avellana catalana, la comercialización y promoción de este cultivo o la mejora del riego. También se ha previsto la creación de la Mesa de Gobernanza de la Avellana, con representación del sector.
El 1985 se cultivaban cerca de 35.000 hectáreas de avellano en Cataluña. En los últimos años, la superficie productiva se ha reducido casi un 30%, pasando de las 11.050 hectáreas del 2021 a las 7.851 de 2024. «Hemos perdido el 75% de las hectáreas del cultivo de las avellanas en los últimos 40 años», ha lamentado Ordeig. El sector de la avellana vive una situación complicada por varios factores, como el envejecimiento del sector, la presión de la competencia internacional, el aumento de los costes de producción, por el abandono de tierras y por la sequía acumulada de los años 2023 y 2024.
Ante esto, el Departament d'Agricultura ha diseñado un paquete de medidas para resolver las principales problemáticas del sector y, así, garantizar su continuidad. «Vamos todos a una para definir una estrategia de país para apoyar a toda la cadena de valor de la avellana», ha aseverado el consejero, que ha añadido que hay que garantizar el regadío en todo el país, especialmente en la zona del Camp de Tarragona, donde se concentra mayoritariamente este correo. «Cataluña no puede perder el cultivo de la avellana, que es, además, de estratégico, tradicional, un cultivo saludable, y económicamente tiene mucha importancia», ha remarcado.
Despliegue de 25 medidas hasta el 2028
El Plan de la avellana 2026-2028 se impulsa como herramienta «clave» para definir las líneas estratégicas que permitan la recuperación del sector y la promoción de la producción y comercialización a través de políticas públicas estructurales, participativas y alineadas con las nuevas necesidades. En concreto, el plan se estructura a través de siete esos estratégicos, que incluyen 25 medidas, las cuales abordarán desde la sanidad vegetal y las ayudas específicas hasta la promoción, la calidad, los regadíos, la asistencia técnica y la gobernanza, con el objetivo de revertir la bajada que sufre el sector.
En detalle, se creará el Hub de Sanidad Vegetal de los frutos secos, con un técnico que ya se dedica específicamente a la avellana. Este hub analiza las necesidades y las líneas a ejecutar en materia de sanidad vegetal, innovación e investigación. También identificará y conservará las variedades locales de avellana como patrimonio fitogenético catalán. Además, velará con todo los agentes implicados para disponer de productos fitosanitarios autorizados para la protección sanitaria de los avellanos.
En cuanto al ámbito de las ayudas y financiación específicos, el conseller ha explicado que han «reorientado» las ayudas pr tal «de alinearlas» con los objetivos. Además de las líneas ya disponibles, Ordeig ha dicho que se crearán de nuevas en el marco de la Estrategia Alimentaria de Cataluña 2025-2028. El plan también contempla acciones relacionadas con la calidad y diferenciación de la avellana catalana. El objetivo es conseguir un reconocimiento amplio de este cultivo y, por eso, se impulsará la creación del Panel de cata de la avellana.
Además, entre las medidas, destaca la mejora de regadíos y de las técnicas de riego para asegurar un abastecimiento de agua sostenible, que dure en el tiempo. Según el Departamento, esto se hará a través de dos proyectos que están redactados y se encuentran en fase de redacción de la declaración de impacto ambiental. Se trata del proyecto y ejecución de un sistema terciario que permita el uso agrícola del agua procedente de la futura depuradora de Reus y del proyecto del agua regenerada procedente de esta depuradora y su conexión a la red de riego de la Comunidad de Regantes del Pantano de Riudecanyes.
A la vez, el conseller de Agricultura ha puesto el foco en la creación de la Tabla de Gobernanza de la Avellana, la cual tendrá representación del sector, la avellana (visor dinámico), para hacer seguimiento continuo de la situación y de las propuestas de mejora, investigación y la administración. También en la creación del Observatorio de la Avellana: «Para saber si vamos bien o mal, kilos, hectáreas, precios, con menos producción podemos ganar más, por lo tanto, márgenes comerciales que tienen nuestros productores».
La comercialización y la promoción de este cultivo es otro de los principales ejes del plan nacional. El conseller ha subrayado que se potenciará el binomio gastronómico entre la avellana y la cocina y se promoverá el conocimiento y valorización de este producto en las escuelas. «Empezaremos con 25 escuelas en Cataluña en formación alimentaria, será una prueba piloto, que querríamos hacerlo extensivo, la DO de la Avellana de Reus tendrá un papel protagonista», ha afirmado. Ha explicado que esta formación empezará el tercer trimestre de este curso. Finalmente, el plan también continuará dando impulso a la Oficina técnica de la avellana, un servicio operativo de asistencia técnica para impulsar y dinamizar este producto.
Defiende la celeridad en las ayudas para arrancar avellanos
Por otro lado, el conseller de Agricultura ha asegurado que el Departamento ha tramitado con celeridad las ayudas para arrancar los avellanos muertos por la sequía. Responde, así, a las quejas de los campesinos que denuncian la tardanza. «Hicimos una ayuda muy concreta y muy adaptada solo a los avellanos para poder hacer este arranque; se convocaron, se han aprobado y dentro de los trámites de la administración se ha ido muy deprisa», ha defendido. A la vez, ha remarcado que «pocas veces» se ha hecho una ayuda por «casuísticas tan concretas». «Intentaremos resolver cuanto antes mejor, pagar, y aquel que tenga dificultades hasta que esto esté resuelto, ya estamos buscando fórmulas a través del Instituto Catalán de Finanzas (ICF)», ha cerrado Ordeig.