SOCIEDAD
T.R, soldado tarraconense en el Ejército Español: «Nosotros en Ucrania no pintamos nada, pero no es honorable no prestar ayuda»
El joven T.R ronda la treintena y es uno de los 144 militares españoles nacidos en Tarragona. Hace tres años que accedió al Ejército de Tierra

El tarraconense T.R, de espalda, durante una ceremonia el día de la Patrona del Ejército Español.
¿Por qué decidiste entrar al ejército?
«Acabé los estudios, un grado superior, y empecé una carrera que no me acabó de gustar y decidí dejarla. Empecé a trabajar en el Puerto de Tarragona y era un trabajo normal, pero no me sentía realizado. Caí en una monotonía que no me gustaba. Soy una persona que necesita estímulos y aprender cosas nuevas».
¿Te atraía el mundo militar?
«A mí siempre me había gustado desde fuera, sin conocerlo, pero hasta que uno no entra y conoce las cosas no lo puede juzgar. Soy de los que piensa que se tiene que probar para valorar».
¿Te sentías patriota?
«No. De joven era un poco antisistema».
¿Y ahora?
«Sigo siendo bastante apolítico, aunque es incongruente porque formo parte del ejército español. Sí que se me ha despertado el patriotismo. Pero no hacia la bandera o hacia España como a figura, sino hacia su gente, sean andaluces, españoles, catalanes o vascos. Estamos al servicio del pueblo, porque tampoco tenemos que olvidar de dónde venimos».
¿Qué pensabas de los ejércitos?
«Tenía expectativas, pero una cosa es lo que uno piensa cuando entra y otra es después la realidad. Después de tres años puedo decir que hay gente de todo. Hay gente que entra allí porque quiere una estabilidad, hay gente como yo, que queremos aprender más y saber hacer más cosas, y después está la gente que lo lleva a un extremo y el único incentivo que tienen es salir de misión y hacer lo que se les ordena».
¿Y del ejército Español en particular?
«Como catalán, me pensaba que el ejército sería más racista, con más intolerancia hacia al extranjero y como en todos los sitios hay gente así, pero son bastante minoría, cosa que a mí me pareció bien».
¿En qué te refieres con el ‘como catalán’?
«Soy consciente de que no está bien visto en Cataluña entrar al ejército español».
Se han reconocido facciones fascistas dentro del ejército...
«Un ejército es un pequeño espejo de la sociedad y hay de todo. Yo he visto compañeros que, quizás en la calle, sí que hablan más abiertamente y no se esconden, pero dentro del cuartel no lo hacen, porque saben que seguramente se exponen a una sanción. El Ejército Español no incentiva ni el racismo ni el fascismo».
¿Te sientes cómodo?
«No he tenido problemas por el hecho de ser catalán, y lo que nunca aceptaré es que una ideología se utilice en público para hacer daño a otras personas. Me siento catalán y nadie me hará cambiar. Tampoco soy racista ni fascista, simplemente soy un soldado».
DRONES Y GUERRA
¿Hablas catalán en el cuartel?
«A veces sí, con los compañeros valencianos».
¿Puedes dirigirte a un superior en catalán?
«No, pero tampoco lo he probado nunca. Estoy en el Ejército Español y entiendo que se tiene que hablar en castellano».
¿Cuál es la situación de las mujeres en el Ejército Español?
«Estoy contento porque hacemos muchas formaciones sobre género e igualdad».
¿El ejército lo hace para modernizarse o para blanquear su imagen?
«Quizás un poco de cada una».
Pedro Sánchez plantea enviar tropas a Ucrania cuando acabe la guerra. ¿Cómo lo ves?
«Es un conflicto en el que no pintamos nada, pero tampoco es honorable no prestar ayuda. Es un tema complejo».
¿Por qué no pintáis nada?
«No veo bien poner en riesgo la vida de mis compañeros, o la mía, por un conflicto provocado por una persona que lo único que quería era invadir un país».
¿Qué piensas de la violencia?
«No hago apología, pero a veces es necesaria».
¿Y de los ejércitos?
«Son necesarios también. No tenemos que ir por la vida con la buena fe de que otro país no nos querrá hacer daño o no se querrá aprovechar de nosotros».
¿El Ejército Español está preparado por una guerra con drones como la de Ucrania?
«Está adaptado, sin embargo... no todo lo que tendría que estar. Tenemos compañeros que se están formando en drones porque nos tenemos que modernizar. Pero no tenemos las capacidades que quizás tienen otros países. A mí no me gusta hablar mal del ejército español porque creo que hay pocas cosas de las que hablar mal. Pero también soy realista. En comparación con todo lo que pueden aportar otros países de la Unión Europea, nosotros vamos muy por detrás».
¿Este año te marchas de misión de paz al Líbano?
«Teóricamente sí, pero una decisión política puede cambiarlo todo».