Sociedad
Perdonan una deuda que asciende a 640.131 euros a tres vecinos de Tarragona
Se trata de tres nuevos casos que han tenido lugar en la provincia relacionados con la Ley de la Segunda Oportunidad

Juzgado Mercantil de Tarragona.
Tres vecinos han conseguido cancelar en la provincia de Tarragona un total de 640.131 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad. Se trata de tres nuevos casos de exoneración de deudas producidas en la provincia en dos meses.
El primer caso corresponde a una madre de cuatro hijos de Tarragona ha podido cancelar una deuda de 329.083 euros. La mujer necesitó financiación para cubrir los gastos de inversión en un negocio de construcción. Por otra parte, junto con su madre, puso en marcha un bar que se vio en la necesidad de cerrarlo. Acumuló una serie de cuantías debidas (al propio acreedor del crédito, a los trabajadores, a los proveedores, etcétera).
Con la intención de solucionar las deudas solicitaron más créditos. No obstante, sólo generó un endeudamiento mayor. En paralelo, a causa de la falta de pago de la hipoteca sobre cuya vivienda era avalista con su exmarido, la entidad financiera procedió a la ejecución de la vivienda. La mujer sufría inestabilidad laboral ya que combinaba trabajos temporales y a tiempo parcial con épocas de desempleo.
El segundo caso hace referencia a otra vecina de Tarragona que se ha liberado de una deuda de 87.760 euros. Su estado de insolvencia tiene su origen en los escasos ingresos derivados de trabajos precarios e inestables. Los créditos solicitados los destinó a gastos familiares, principalmente la vivienda. Por otra parte, solicitó financiación para cubrir los gastos de inversión en un negocio. Desafortunadamente, este no generaba rentabilidad, por lo quelo cerró.
Solicitó varios créditos para hacer frente a los acreedores, generando así unos intereses muy elevados que hicieron que las deudas ascendieran a más del esperado. Ante esta situación, tuvo que ser sometida a prescripción médica por ansiedad y estrés y se vio obligada a solicitar unos microcréditos para hacer frente a los gastos del tratamiento psicológico privado ya que la Seguridad Social estaba colapsada. No tuvo más remedio que volver a recurrir a estos créditos rápidos por la necesidad de cubrir gastos de alquiler, comió, gasolina, reparaciones de coche, trámites administrativos, etc.
El último caso hace referencia a una deuda de 78.002 euros de un hombre de Amposta. El exonerado empezó a trabajar con su socio en una empresa. No obstante, la disolución de la empresa le llevó a la acumulación de una serie de deudas. Durante un tiempo, la parte deudora realizó una serie de gestiones administrativas que no salieron bien. Así las cosas, se quedó con un importe elevado pendiente de pago, que ha sido exonerado gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.