Infraestructuras
Así serán los primeros tranvías del TramCamp
La empresa Stadler construirá los vehículos en el municipio valenciano de Albuixec por 60 millones

Imagen del modelo Tramlink, seleccionado para dar servicio a la primera fase del Tranvía del Camp de Tarragona.
La empresa Stadler, el gigante suizo del ferrocarril, ha sido adjudicada por la construcción de los siete primeros tranvías que circularán en el Camp de Tarragona. La empresa lo hará a través de su filial española Stadler Rail València, de manera que los vehículos se fabricarán desde su planta en Albuixec, en la Comunidad Valenciana.
Los primeros convoyes, que darán servicio a la línea Cambrils-Salou-Vila-seca serán del modelo Tramlink V3. Una de las características de estos tranvías son sus baterías de litio, que les permiten circular hasta 9,9 kilómetros sin catenaria, respondiendo así a las reivindicaciones de muchos Ayuntamientos al proyecto, que pedían una infraestructura «no invasiva» en el centro de los municipios.
Los vehículos podrán circular en las dos direcciones con una capacidad de 211 pasajeros y una velocidad máxima de 81 kilómetros por hora. Cada unidad estará formada por cinco coches con zonas multifuncionales para bicicletas, cochecitos de bebé o sillas de ruedas y seis puertas por lateral.
Los vagones serán de un solo piso y dispondrán de comodidades como sistemas de información y climatización optimizada. Según afirma la empresa, el diseño interior y exterior ha sido concebido para «integrarse armónicamente» con el paisaje urbano y turístico del Campo de Tarragona.
La construcción del tranvía ha sido adjudicada por un precio de 37.922.500 euros antes de IVA y un plazo de 33 meses. De esta manera, los vehículos verán la luz a mediados de 2028, momento en el cual está prevista la puesta en marcha de la primera fase del tranvía. Desde el departamento de Territori confían en «poder cumplir con el calendario anunciado».
Además de la construcción, Stadler también se encargará del mantenimiento de los vehículos durante los primeros quince años del servicio. Esta parte del contrato tiene un coste de 21.798.000 euros, de manera que el montante total se sube por encima de los sesenta millones.
Les tareas de mantenimiento se llevarán a cabo desde el centro especializado proyectado en Vila-seca. Desde la compañía señalan que eso permitirá «una operación eficiente y mayor proximidad al área de servicio».