Medio Natural
Entidades de Tarragona y Lleida reivindican la creación del Parque Natural de las Montañas de Prades
Insisten en que «es la fórmula necesaria» para dinamizar el territorio de manera compatible con su preservación

Acto de apoyo a la creación del Parque Natural de las Montañas de Prades organizado por uan cuadragésima de entidades de la demarcación de Lleida y Tarragona
Una cuarentena de entidades de las demarcaciones de Lleida y Tarragona agrupadas bajo la Plataforma Cívica por el Parque Natural de las Montañas de Prades han reivindicado este sábado en un acto en el Vilosell (Garrigues) la creación de este parque natural, ante el auge de algunos detractores del proyecto.
Desde la plataforma insisten en que la creación del parque se convierte en una oportunidad «única» para la conservación del patrimonio natural y cultural, así como para el desarrollo socioeconómico del territorio.
El proceso de creación del parque se encuentra en la última fase y se prevén proteger 43.700 hectáreas de 24 municipios de las comarcas del Alt Camp, el Baix Camp, la Conca de Barberà, el Priorat y las Garrigues.
El acto de reivindicación se ha llevado a cabo en la Ermita de Sant Miquel de la Tosca. Después de una bienvenida a los asistentes, representantes de diferentes entidades han hecho la lectura de un manifiesto. El documento insiste en que la creación del parque tiene que suponer un revulsivo económico para todo el territorio, tanto con respecto al sector primario como el turismo sostenible y las nuevas actividades que puedan surgir.
«No se restringirán las actividades actuales» ha dicho el biólogo Adrià Masip. En la misma línea se ha expresado el representante de la plataforma cívica por el Parque Natural de las Montañas de Prades, Xavi Jiménez, quien ha explicado que «a diferencia de lo que algunos quieren hacer creer, en un parque natural se hace agricultura, ganadería, pesca, actividad silvícola...». Además, ha recordado que en la zona del Ampurdán es una fórmula «que funciona» y que en el sur también se puede aplicar.
Les entidades también apuntan que con el decreto se revalorizarán las tierras y sus productos agroalimentarios y consideran que con una marca «hecho en el parque» se asegurará y promocionará su calidad. El manifiesto destaca la creación de nuevos negocios y empresas, así como a participación y acogida de universidades, centros de investigación, escuelas y aulas de educación medioambiental.
El parque se prevé decretar de cara el año 2026. Será el primer nuevo parque natural que se creará en Cataluña después de una década y será el segundo mayor después del Parque Natural del Alto Pirineo.
Concretamente, los municipios que prevé incluir el parque son Prades, Capafonts, la Febró, Arbolí, l'Albiol, la Selva del Camp, Aleixiar, Vilaplana y Alforja, en la comarca del Baix Camp; Vilanova de Prades, Vallclara, Vimbodí y Poblet, Cueva de Francolí, Montblanc y Vilaverd, en la Conca de Barberà; Mont-ral, la Riba y Alcover en el Alt Camp; Porrera, Cornudella de Montserrat i Ulldemolins, en el Priorat; y Juncosa, la Pobla de Cérvoles y el Vilosell en las Garrigues.
Hábitats y especies clave que hay que proteger
El territorio formado por las Montañas de Prades constituye un espacio natural de primer orden en Cataluña por su diversidad, representatividad y singularidad. «Es una buena referencia del paisaje agroforestal, donde se combina la agricultura con el desarrollo de un bosque», ha explicado Masip, quién también ha destacado que el decreto contribuirá en la prevención de incendios. El espacio natural cuenta una gran biodiversidad, con más de 4.000 especies identificadas y 95 hábitats diferentes, 19 de los cuales son de interés comunitario a nivel europeo.
Destacan hábitats como los bosques de roble rebollo, la única comunidad de esta especie que hay en Cataluña, o los pinares de pinaza, otro hábitat singular de la zona mediterránea. También encontramos costeros rocosos, refugio de varias especies de aves y flora adaptada a condiciones extremas; teixedes; zonas húmedas y fuentes temporales, esenciales para los anfibios y los invertebrados acuáticos, como el cangrejo de río autóctono; y prados y herbazales con una de las comunidades de orquídeas más relevantes de Cataluña, con más de 50 especies.
Con respecto a la fauna, destacan grandes aves de rapiña, como el águila cuabarrada, el duque y el águila dorada, y una gran diversidad de especies de murciélagos, que habitan y encuentran refugio en los bosques y en las numerosas cavidades y zonas rocosas del espacio.
Más de 90 años de espera
Les reivindicaciones para la protección del territorio que ocupa el Parque Natural de las Montañas de Prades, Poblet y Serra la Llena vienen de lejos. El primer intento fue el año 1932, pero no fue hasta el año 1984 que llegó la primera protección jurídica efectiva con la declaración del Paraje Natural de Interés Nacional de Poblet.
Posteriormente, se hizo una ampliación de las Reservas Naturales Parciales de los barrancos Tillar y de la Trinitat en 1998. Aquel año, la Generalitat también aprobó una moción para conseguir la declaración del parque natural. Sin embargo, no fue hasta el año 2006 que se presentó un anteproyecto que finalmente no cuajó por desavenencias con el territorio.
Plan de protección
El Parque Natural de las Montañas de Prades, Poblet y la Sierra de la Llena será el primer parque que nace con el Plan de protección del medio natural y del paisaje. El Plan establece las directrices de ordenación y gestión de los usos y actividades del parque, las normas, y el programa de actuaciones que se llevarán a cabo para gestionar el espacio. Su elaboración está contando con la participación activa de la ciudadanía y los municipios, con el fin de integrar las diversas sensibilidades y necesidades del territorio.
El Plan de protección incluye una cuarentena de medidas relacionadas con la gestión activa del bosque y la prevención de incendios, la ordenación del turismo y las actividades recreativas como la escalada o el baño fluvial, el impulso de medidas para potenciar la agricultura tradicional, la transformación agroecológica, la ganadería extensiva y la comercialización de productos locales para ayudar a fijar población y generar economía en el territorio. También se incide en la restauración ecológica y la protección de especies clave con la implementación de programas para restaurar procesos naturales alterados o suprimidos, conservar las especies vulnerables y gestionar las especies exóticas invasoras.