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Confirmado por el BOE: así puedes recuperar hasta el 40% del IRPF por mejorar tu casa
Las deducciones fiscales por obras de eficiencia energética se aplicarán a la Renta 2025-2026 y pueden llegar hasta el 60% en edificios residenciales

Así puedes recuperar hasta el 40% del IRPF por mejorar tu casa, según el BOE
El Butlletí Oficial de l'Estat (BOE) ha confirmado la prórroga de las deducciones fiscales por obras de mejora de la eficiencia energética en las viviendas, una medida que permitirá a miles de contribuyentes recuperar hasta el 40% del IRPF en la próxima campaña de la Renta 2025-2026. Estas ayudas son posibles gracias al Real decreto ley 16/2025, que amplía el plazo de aplicación de los incentivos.
Las deducciones están vigentes desde enero de 2025 y se podrán aplicar hasta el 31 de diciembre de 2026 en el caso de viviendas particulares, mientras que en edificios residenciales el plazo se alarga hasta el 2027. El porcentaje de deducción no está fijo, sino que depende del tipo de reforma realizada y del grado de ahorro energético conseguido.
En el Estado español, todas las viviendas tienen que disponer de un Certificado de Eficiencia Energética (CEE), que clasifica el consumo energético en una escala que va de la letra A (más eficiente) en la G (menos eficiente). Las reformas destinadas a reducir el consumo de calefacción y refrigeración, o a mejorar la calificación energética, son las que permiten acceder a estas deducciones fiscales.
En el caso de viviendas individuales, se podrá aplicar una deducción del 20% si se acredita una reducción mínima del 7% en la demanda de calefacción y refrigeración, con una base máxima anual de 5.000 euros. Si la obra permite reducir el consumo energético en al menos un 30% o alcanzar una calificación energética A o B, la deducción se incrementa hasta el 40%, con una base máxima anual de 7.500 euros.
Con respecto a los edificios residenciales, la deducción puede llegar hasta el 60% cuando se demuestre una reducción del 30% del consumo de energía primaria no renovable o se obtenga una calificación energética A o B. En este caso, la base máxima anual es de 5.000 euros por vivienda.
Estas medidas buscan incentivar la rehabilitación energética del parque inmobiliario y, al mismo tiempo, reducir el gasto energético de los hogares, cosa que permite que una parte importante de la inversión realizada en reformas se pueda recuperar a través del IRPF.