Economía
Los expertos ven «prudente» tener efectivo en casa por el contexto geopolítico, pero recelan de fijar una cantidad
Fuentes financieras alertan de que recomendaciones como la del Banco de Suecia pueden provocar retiradas «masivas» de depósitos

Monedas en una caja
Los expertos ven «prudente» tener efectivo en casa por el contexto geopolítico que ha desencadenado la guerra en Irán, pero recelan de fijar una cantidad. Después de que el Banco de Suecia haya aconsejado a los hogares tener unas 1.000 coronas -unos 90 euros-, varias voces financieras consultadas por la ACN alertan de que consejos de este tipo pueden comportar «consecuencias negativas» como retiradas «masivas» de depósitos.
«No podemos comparar países», dicen. Así, explican que Suecia tiene una economía muy digitalizada, diferente de España, y vaticinan que en el Estado el ente supervisor se mantendrá en silencio para evitar «que sea peor el remedio que la enfermedad». Según el Banco de España, en el Estado por término medio cada persona lleva 45 euros a la cartera.
El Banco de Suecia, el Riksbank, ha sido lo único de un país europeo que se ha pronunciado desde el estallido de la guerra en Irán. En el comunicado enviado la semana pasada, recomienda mantener en efectivo 1.000 coronas por adulto, cantidad que señala como «referencia» para cubrir los gastos esenciales durante una semana. También aconseja tener acceso a al menos dos tarjetas de redes diferentes, como Visa y Mastercard, y servicios de pago a través del teléfono móvil que utilicen una estructura diferente, lo que podría ser Bizum.
Hace unos meses el Banco Central Europeo hizo un llamamiento similar, ya que en un informe publicado en verano señalaba que en contextos de crisis, como la financiera del 2008, la de la deuda de Grecia del 2014, la pandemia de la covid-19 o la guerra de Ucrania, había «aumentos inmediatos y extremos» en la adquisición de efectivo por parte del público. También destacaba el dinero físico como «activo refugio» y «instrumento de pago esencial» en situaciones de emergencia.
El debate sobre la protección del efectivo ha aflorado de nuevo en la UE y hay países como Austria, Finlandia, Estonia o los Países Bajos que también han dicho la suya. El Banco de España, por ahora, no se ha pronunciado al respecto. Fuentes financieras creen que no se ha establecido un «consenso» porque todo depende mucho de las características del país o la zona concreta de residencia, así como de las circunstancias personales (los ingresos o las personas a cargo, por ejemplo), pero sí que recomiendan tener efectivo equivalente a los gastos domésticos de unos tres días.
¿Qué dicen los expertos?
Los expertos consultados por la ACN aseguran que la recomendación del Banco de Suecia es algo «puntual» que el Banco de España no replicará porque es una institución «muy prudente». Así lo defiende Pablo Larraga, profesor de finanzas de la UPF Barcelona School of Management (UPF-BSM), que cree que «a veces» hay determinados mensajes que pueden «intranquilizar» y generar un «efecto boomerang».
Por su parte, María Ángeles Ruiz-Ezpeleta, profesora de comercio internacional en la escuela de negocios EAE Business School, defiende que tras la recomendación del Riksbank hay «un tema político», ya que en el país circula muy poco efectivo. De hecho, hace unos años el gobierno sueco quería eliminar por completo el dinero físico. «Es una cosa que ellos necesitaban ahora y han hecho esta recomendación porque les interesa», apunta a la experta. «No creo que al Banco de España le interese hacer eso», añade.
Larraga, además, señala las «posibles consecuencias negativas» que puede comportar un aviso de este tipo. «Ante esta recomendación de tener 90 euros, puede haber gente que en vez de 90 saque 900, o 1.000 o 5.000», opina. «Si en España hay 48 millones de habitantes, unas 20 millones de familias, y cada una saca entre 5.000 y 10.000 euros, puedo estar hablando de una salida de efectivo de las cuentas bancarias que puede acercarse al centenar de millones de euros. Eso es una situación que puede ser compleja», expone.
Por este motivo, opina que «puede ser peor el remedio que la enfermedad» y apuesta por dejar que cada uno tome la decisión de que considere y evita hacer recomendaciones. También defiende que los sistemas de pagos actuales son seguros y que hay «motivos para confiar» en las instituciones financieras, que en el ámbito tecnológico «están haciendo todo el necesario» para proteger a los consumidores.
Tener 100 euros por persona y día
La abogada laboralista experta en consumo Esther Lorente sí que recomienda tener un poco de efectivo en casa, fija la cantidad en 100 euros por persona y día y recuerda el precedente del apagón eléctrico de abril.
«Tampoco hay que tener mucho efectivo, pero alguna cosa sí. Es decir, no podemos tener todos los huevos en la misma cesta», apunta. Así, cree que el banco sueco ha hecho una «buena» recomendación para evitar depender totalmente de la tecnología. Lorente también admite que Suecia tiene una economía muy digitalizada y cree que por este motivo el Riksbank ha sido el primero a lanzar un aviso a la población.
En España, el uso de efectivo sigue siendo el medio de pago principal en los establecimientos físicos, aunque su uso sigue disminuyendo en favor de los dispositivos móviles. Según los datos del Banco de España, un 57% de los consumidores utilizan efectivo para pagar en lugares físicos, cifra ligeramente inferior a la del año anterior (59%). Ahora bien, hay diferencias por edades, ya que en el caso de los menores de 34 años el porcentaje disminuye hasta el 32%. La tarjeta es el segundo medio de pago principal, usada por el 27% de la población, seguimiento de los móviles, que incrementan su uso hasta el 15%.
Según los datos de la encuesta ‘Estudio sobre los hábitos en el uso del efectivo’ del 2025, publicada el noviembre pasado, la mitad de la población mantiene el efectivo «indispensable» para afrontar los gastos del día a día y un 32% de la gente mantiene una cantidad en efectivo para cubrir imprevistos. Un 8% guarda metálico como sistema de ahorro alternativo al banco.
Con respecto a la media de dinero que lleva cada persona a la cartera, en el caso de los municipios sin oficina bancaria estable la cifra de los 45 euros asciende hasta los 60. El documento revela que los particulares no acostumbran a verificar la autenticidad de los billetes, a diferencia de los comercios y establecimientos de hostelería, para los que es una práctica habitual.
Resalta que en el año del apagón aumentó el porcentaje de gente que destacaba la ventaja del efectivo ante los fallos electrónicos o fraudes (62%, vs. 55% en el 2024). El cajero automático se mantuvo como el principal medio de obtención de dinero físico.