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TURISMO

El Parlamento aprueba duplicar la tasa turística a partir de abril

El incremento se aplicará primero en Barcelona y será progresivo en el resto de Cataluña

Turistas disfrutando de la piscina de un hotel de Salou

Turistas disfrutando de la piscina de un hotel de Salou

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El pleno del Parlamento ha aprobado duplicar la tasa turística a partir de abril, con los votos a favor del PSC, ERC y Comuns. La CUP se ha abstenido y Junts, PP, Vox y Aliança han votado en contra. La ley prevé que, a partir del 1 de abril, la tasa que la Generalitat aplica en la ciudad de Barcelona se duplique: pasará a ser, en el caso de la más alta, de siete euros la noche en establecimientos de lujo y de 3,40 euros en los de cuatro estrellas.

En el resto de Cataluña, el incremento será progresivo. Del 1 de abril hasta el 31 de marzo del 2027 la tarifa máxima será de 4,5 euros la noche y a partir de entonces se incrementará a seis euros.

La ley, que ya habían pactado el PSC, ERC y Comuns, fija que el 25% de la recaudación de la tasa se destine íntegramente a las políticas de vivienda de la Generalitat, mientras que el 75% se integra en el Fondo para el Fomento del Turismo.

La norma también permite al Ayuntamiento de Barcelona subir de cuatro hasta ocho euros el recargo máximo que puede aplicar a esta tasa a escala municipal. El consistorio barcelonés ya ha aprobado el incremento de un euro anual hasta un máximo de ocho euros en el 2029. Aparte de Barcelona, el texto abre la posibilidad de que otros ayuntamientos puedan aplicar también un recargo propio de máximo cuatro euros, así como que puedan fijar importes diferentes, en función de la zona donde se encuentre el establecimiento y de la época del año.

PSC, Comuns y ERC reivindican el incremento

En el debate, la diputada del PSC Susana Martínez ha reivindicado que la tasa turística no tiene un impacto en el número de turistas y que «es de sentido común que quien utiliza los servicios públicos contribuya a su mantenimiento». También ha reprochado a Junts que no dé apoyo a una medida que, ha subrayado, impulsó cuando gobernaba.

La diputada de ERC Laia Cañigueral ha reivindicado que se trata de un elemento clave y que la tasa tiene que ser una herramienta municipalista. Ha defendido que se trata de un impuesto proporcional, que permite a los ayuntamientos decidir cuándo los quieren aplicar y que tiene en cuenta la 'realidad' del país. «No podemos tratar Barcelona y el resto del país como una única realidad», ha dicho, defendiendo la aplicación gradual en el resto del territorio.

El portavoz de los Comuns en el parlamento, David Cid, ha subrayado que la tasa turística es para que los turistas contribuyan un poco más para poder hacer frente, por ejemplo, al incremento de las necesidades en seguridad, limpieza o el aumento de usuarios en centros sanitarios. También ha defendido que abre la ley permite que todos los municipios tengan derecho a aplicar un recargo, y no sólo Barcelona.

La concejala de la CUP Laure Vega ha afirmado que la tasa turística podría haber estado más interesante y ha lamentado que durante la tramitación se hayan tumbado propuestas de la formación sobre vacaciones para trabajadores. En este sentido, ha reivindicado que hay que avanzar hacia un turismo de proximidad.

Voto en contra de Junts, PPC, Vox y Aliança

Junts y el PPC habían presentado enmiendas al texto, que han sido rechazadas. La diputada de Junts Maite Selva ha criticado que se trata de una ley improvisada que demoniza el turismo para tapar otras incapacidades, en referencia a la crisis de la vivienda. Selva también ha lamentado que el Gobierno actúe al dictado de presiones ideológicas y de los socios más extremos, Comuns, y que se legisle sin tener en cuenta las diferencias territoriales. «Cataluña no es uniforme, pero el Gobierno actúa como si lo fuera. No queremos decretos», ha insistido.

Por su parte, la diputada del PPC Àngels Esteller ha expresado el rechazo contundente al aumento de la tasa turística porque perjudica y penaliza el sector turístico, a quien ve como enemigo. «Es una declaración de principios. Han elevado a rango de ley la turismofobia de Comuns y ERC, que encuentra al turista como invasor y los hoteleros como especuladores,» ha señalado.

El diputado de Vox, Javier Ramírez, ha lamentado que «se compre el relato de la turismofobia y la extorsión fiscal» y ha criticado que una parte del dinero vaya a parar a vivienda. ¿«Qué culpa tiene una familia que viene libremente a visitar la ciudad, a mover la economía, que hayan hundido el mercado de la vivienda? Ninguna», ha afirmado.

Finalmente, la diputada de Alianza Catalana Sílvia Orriols ha dicho que la iniciativa no responde a los respetos del país y es una mera operación recaudatoria que penaliza el sector turístico. «Los obligan a recaudar un impuesto que los perjudica», ha afirmado.

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