MOVILIDAD
El Sindicato Ferroviario convoca huelga en Adif, Renfe y Logirail el 9, 10 y 11 de febrero
Las protestas coincidirán con las de Semaf y denuncian problemas estructurales, falta de mantenimiento y carencias de personal en toda la red ferroviaria

Las vías de la estación de trenes de Tarragona con varios trenes parados por la interrupcció del servicio.
El Sindicato Ferroviario ha convocado una huelga de 24 horas —en la que también se ha unido CCOO- en Adif, Renfe y Logirail los días 9, 10 y 11 de febrero para denunciar la grave situación que atraviesa el ferrocarril. Las movilizaciones coincidirán con el paro anunciado por el sindicato de maquinistas Semaf, al cual también se han sumado otras organizaciones como CGT, configurando un frente sindical amplio contra lo que consideran un colapso estructural del sistema ferroviario.
El Sindicato Ferroviario ha alertado en un comunicado que los trágicos accidentes registrados la semana pasada, con un balance de 46 personas muertas, y la situación «caótica» vivida en diferentes puntos de la red han puesto de manifiesto que el ferrocarril atraviesa una crisis profunda. Por este motivo, considera imprescindible la movilización y ha anunciado, además, una concentración el próximo 3 de febrero enfrente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Desde la organización denuncian que, durante los últimos 30 años, el modelo ferroviario se ha centrado casi exclusivamente en la construcción de líneas de alta velocidad, descuidando tanto su mantenimiento como el del resto de la red. A su juicio, este enfoque va en contra de los intereses de la ciudadanía y de un ferrocarril público, social y de calidad, y exige respuestas inmediatas que garanticen la seguridad en toda la infraestructura ferroviaria.
Entre las principales demandas, el sindicato reclama protocolos de obligado cumplimiento que aseguren la paralización del servicio delante alertas rojas emitidas por las autoridades, un plan de mantenimiento integral de infraestructuras y vehículos que devuelva a Adif y Renfe el control directo de estas tareas, así como el mantenimiento de limitaciones de velocidad cuando sea necesario o la restricción a dos personas en cabina.
También exige un compromiso firme para la renovación integral de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, auditorías independientes sobre otras líneas estratégicas, la equiparación de las condiciones laborales de la plantilla de Logirail y un plan de acción urgente para resolver la falta de recambios y las deficiencias en los talleres.
Por su parte, CCOO, sindicato mayoritario en el sector ferroviario, con un 31% de representatividad en Adif y un 23% en Renfe, también se unirá a la huelga del 9 al 11 de febrero para denunciar los «problemas estructurales» del ferrocarril. Entre ellos, señala la falta de personal en Renfe y la externalización de actividades propias hacia empresas privadas, una situación que, según el sindicato, pone en riesgo la calidad del servicio y la seguridad de trabajadores y usuarios.