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SOCIEDAD

Óscar Puente: «El muro de Gelida era responsabilidad de Carreteras y había recibido tres inspecciones»

El ministro sostiene que no se había detectado «ninguna incidencia significativa que denote ningún riesgo»

El ministro de Transportes, Óscar Puente, este viernes en Madrid

El ministro de Transportes, Óscar Puente, este viernes en Madrid

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El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha aclarado que el muro que cayó y provocó el accidente de Gelida era responsabilidad de la Dirección General de Carreteras «como elemento asociado» en la red desde noviembre del 2021, cuando expiró la concesión de la autopista AP-7. Según el ministro, a partir de esta fecha el muro ha recibido dos inspecciones básicas en mayo del 2023 y en agosto del 2024, y una inspección «de nivel superior» en febrero del 2025. En estas inspecciones, ha añadido, no se detectó «ninguna incidencia significativa que denote ningún riesgo».

Puente ha hecho la aclaración después de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, le haya reprochado que hasta ahora no haya determinado la titularidad del muro. Desde el momento del accidente y hasta este viernes, el Ministerio había apuntado que todavía no sabía si correspondía a Adif o bien a Carreteras.

Ha hecho la aclaración durante la rueda de prensa que ha ofrecido al Ministerio para defender las actuaciones de inspección de Adif en el tramo donde se produjo el accidente de Adamuz. Puente ha querido responder una en una todas las preguntas que le ha lanzado Feijóo, a quien ha acusado de dar por buenos algunos «bulos».

Según Puente, en los últimos siete meses, Adif hizo 12 pruebas de todo tipo en el tramo del accidente de Adamuz. En este caso, tampoco se registró ninguna incidencia que tuviera nada que ver con vibraciones ni con ninguna posible ruptura de la vía.

En este sentido, el ministro ha hecho suyas las tesis del informe de la comisión de investigación que establece como principal hipótesis que la vía ya estaba fracturada antes de que pasara el tren Iryo.

Según Puente, el último tren que pasó antes, el de las 19.09 h, registró valores de inestabilidad que superaban el comportamiento normal, pero no llegaron a los niveles «de aviso» o de emergencia programados para que saltara el sistema.

En todo caso, ha apuntado que la ruptura no fue completa hasta poco antes de que pasara el tren, porque si no el sistema hubiera detectado que no había contacto.

«El tren Iryo es un tren pesado, y si en la vía había una pequeña deficiencia que producía esta marca en las ruedas, se notaba más en los vehículos más pesados que podían hacer bajar más el carril», ha explicado.

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