Diari Més

Salud

Vall d'Hebron aplica cirugía robótica para suturar el útero y evitar abortos

Nace el primer bebé del Estado después de reforzar el útero por vía robótica antes del embarazo  

Vall d'Hebron aplica cirugía robótica para suturar el útero y evitar abortos

Vall d'Hebron aplica cirugía robótica para suturar el útero y evitar abortosVall d'Hebron

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Aún con el duelo por la pérdida fetal de su tercer hijo, Silvia Latorre se sometió a una cirugía robótica en el Hospital del Vall d'Hebron para suturar el útero y evitar que se repitiera la tragedia; meses después, nació María, la primera bebé de España tras aplicar esa tecnología quirúrgica.

Entre un 5 y un 10% de las mujeres embarazadas pueden sufrir incompetencia cervical uterina, una dolencia que puede tener consecuencias fatales.

Ocurre cuando, durante la gestación, el cuello uterino se dilata y debilita en exceso antes de tiempo, lo que puede acabar acarreando un parto inmaduro (aquellos comprendidos entre la semana 20 y la 28), con la consiguiente pérdida del bebé.

Silvia tuvo un primer embarazo normal, pero al segundo todo se empezó a torcer: le diagnosticaron incompetencia cervical, aunque afortunadamente pudo culminar el embarazo, pese a que fuera de forma prematura (semana 32 de gestación).

Vistos los antecedentes, en el tercer embarazo le practicaron un cerclaje vaginal, que consiste en suturar por vía vaginal el cuello uterino, de manera que quede cerrado de forma mecánica y no se dilate ni se debilite.

Pero hay pacientes que tienen un cuello del útero tan débil que esta sutura no sirve. Esta fue la desgracia de Silvia, que perdió a su tercer hijo cuando apenas cumplía las 19 semanas de gestación.

En declaraciones a Efe, rememora cómo en aquel momento, en pleno duelo, supo a través de las noticias que existía otro tipo de cerclaje, el abdominal.

A diferencia del vaginal, el cerclaje abdominal es una cirugía compleja, ya que la incisión no se hace en el cuello del útero, sino en una zona superior, donde hay muchos vasos sanguíneos.

Los cerclajes abdominales empezaron a hacerse hace dos décadas por cirugía abierta, después se implementó la laparoscopia y ahora el Hospital del Vall d'Hebron de Barcelona ha dado un paso más para realizarlo con el robot Da Vinci.

Esta máquina dispone de una consola que permite al cirujano ver la zona donde tiene que operar en tres dimensiones, hecho que aporta una gran precisión, explica a Efe el doctor Antonio Gil-Moreno, jefe del Servicio de Ginecología.

El resultado es una cirugía muy poco invasiva, con lo que se logra una sutura en el útero que es «muy resistente», capaz de evitar el riesgo de un aborto, resalta el doctor.

«La recuperación, mucho mejor que una cesárea», recuerda Silvia, que se sometió el pasado noviembre a esta operación antes de quedarse de nuevo embarazada, que es lo más recomendable para empezar la gestación con todas las garantías.

Sin embargo, esa sutura resistente no atenuó su miedo durante los primeros compases de la gestación: «Lo pasé mal. Tuve mucho miedo. Además, como fui a un grupo de apoyo al duelo, tenía mi propio miedo a que volviera a ocurrir y el de las otras madres que habían pasado por lo mismo. Estaba vulnerable», rememora.

Una vez superadas las 20 semanas llegó algo de tranquilidad, porque empezó a ver que esta vez el embarazo «iba adelante» y el bebé nació por cesárea -el cuello uterino está suturado- el pasado 11 de febrero.

Vio la luz en la semana 35, antes de plazo, pero no por la incompetencia cervical uterina, sino por una cuestión derivada de las anteriores cesáreas.

Le pusieron María, en honor a la responsable de la Unidad de Prevención del Parto Pretérmino del Vall d'Hebron, María Goya, a la que Silvia acudió para poder volver a ser madre sin sufrir otra pérdida fetal.

«De saberlo antes, quizás el tercero no hubiera acabado así», imagina Silvia. Tenía nombre: Pol.

tracking