MOVILIDAD
El nuevo radar de la DGT es una locura: caen multas cada 3 segundos
Los nuevos dispositivos con tecnología láser pueden sancionar hasta 20 vehículos por minuto y no hace falta que estén señalizados porque se consideran radares móviles

Imagen de archivo del nuevo radar de la DGT
Los nuevos radares de velocidad que está introduciendo la Dirección General de Tráfico (DGT) empiezan a llamar la atención por su capacidad de sancionar conductores en muy poco tiempo. Algunos de estos dispositivos, que ya funcionan en carreteras muy transitadas, pueden llegar a poner una multa cada tres segundos, una cifra que ha generado sorpresa entre muchos conductores.
Según se ha explicado en varias ocasiones, el director general de la DGT, Pere Navarro, ya había avanzado la voluntad de seguir el modelo aplicado en países como Francia o en territorios como Cataluña, apostando por una nueva generación de radares más avanzados. Se trata de aparatos equipados con tecnología láser, capaces de medir la velocidad de un vehículo de manera instantánea, sin necesidad de seguirlo durante varios metros como pasa con otros sistemas.
Además, estos dispositivos funcionan con baterías que les permiten ser autónomos durante aproximadamente dos semanas y disponen de conexión a internet. Eso hace posible que las denuncias se tramiten casi en tiempo real y se envíen directamente al centro de tramitación de sanciones situado en León.
Otra de sus particularidades es su encaje legal. Al tener ruedas y poder ser trasladado de un sitio a otro, se consideran radares móviles. Por este motivo no están obligados a estar señalizados previamente, a diferencia de los radares fijos, que sí que tienen que ser advertidos a los conductores.
Esta combinación de movilidad y tecnología hace que puedan instalarse y retirarse en cuestión de minutos, hecho que los convierte en dispositivos muy difíciles de detectar por los conductores. Según los datos disponibles, pueden llegar a registrar hasta 20 infracciones por minuto, es decir, una sanción aproximadamente cada tres segundos.
Actualmente, se calcula que en Cataluña habría una decena de estos equipos en funcionamiento, mientras que el número total a escala estatal no se ha concretado. Todo apunta, sin embargo, que esta nueva generación de radares seguirá expandiéndose en los próximos años como una de las herramientas principales de control de la velocidad en las carreteras.