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Muere a los 93 años el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, protagonista del 23-F

La defunción coincide con el día que se han desclasificado los documentos del intento de golpe de Estado

El golpista Antonio Tejero separado de la concentración al lado del cementerio de Mingorrubio, el 24 de octubre de 2019.

El golpista Antonio Tejero separado de la concentración al lado del cementerio de Mingorrubio, el 24 de octubre de 2019.ACN

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Ha muerto a los 93 años el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina, protagonista del intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981 y autor de una frase que se ha convertido en iconografía de la sociedad española, la famosa "Quieto todo el mundo" que profirió pistola en mano desde el atrio de la cámara baja española. La muerte del exmilitar condenado a 30 años de prisión por rebelión se ha producido en la ciudad valenciana de Alzira, según ha confirmado el despacho jurídico Cañizares Abogados en nombre de la familia. El deceso ha tenido lugar el mismo día que el gobierno de Pedro Sánchez ha desclasificado todos los documentos de los servicios de inteligencia referentes a aquel intento de golpe de estado de ahora hace 45 años.

Nacido el año 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), ingresó a la Guardia Civil el año 1951 con 19 años. En 1955 llegó a teniente y fue destinado a la Comandancia de Manresa. Más tarde, en 1958, llegaría a capitán y sería destinado a Pontevedra y Vélez-Málaga. Finalmente, en 1974 obtuvo el grado de teniente coronel.

A lo largo de su carrera Tejero sufrió varias penas disciplinarias de arresto. El año 1977, cuando estaba destinado al País Vasco, se mostró disconforme con la legalización de la ikurriña. El mismo año impide una manifestación política que había sido autorizada por el Gobierno Civil y es arrestado brevemente en su domicilio. El año siguiente publica en el diario 'El Imparcial' una carta dirigida al Rey, donde muestra su disconformidad con la Constitución.

El año 1979 Tejero y otros militares descontentos con la nueva situación política en España orquestan el renombre 'Operación Galaxia', un intento de golpe de estado, bautizado con el nombre de la cafetería madrileña donde los golpistas perfilaron su plan. El objetivo en este caso era asaltar el Palau de la Moncloa cuando se celebraba un Consejo de Ministros. Por este grave episodio Tejero fue detenido y condenado a siete meses de prisión.

Tejero quería hacer descarrilar el sistema democrático implantado de hacía poco y el intento más serio por conseguirlo se produce el 23 de febrero de 1981. Aquella tarde, el teniente coronel, al frente de doscientos guardias civiles, asalta el Congreso de los Diputados, que estaba reunido para celebrar la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del gobierno español. Los golpistas secuestran a todos los diputados y el ejecutivo. Mientras tanto, el capitán general Jaime Milans del Bosch proclamaba el estado de excepción en la III Región Militar y hacía ocupar por las tropas las calles de Valencia.

La irrupción de Tejero en el hemiciclo, pistola en mano y el brazo alzado a la tribuna de oradores, se convierte en una de las imágenes más icónicas de la transición política. Durante el asalto, varios tiros impactan en el techo de la cámara baja y los diputados se lanzan a tierra buscando escondite entre los asientos. A pesar del orden de los golpistas de desactivar las cámaras de televisión, una queda puesta en marcha, y la retransmisión del golpe en directo da la vuelta al mundo.

El golpe de estado tiene otro escenario, los estudios de RTVE en Prado del Rey. Sobre las siete y media de la noche, unidades militares ocupan las instalaciones y dan la orden para que RNE emita sólo música militar. Sin embargo, la radio será el medio que permitirá seguir el curso de los acontecimientos dentro del Congreso.

Durante la noche y madrugada, el pronunciamiento del rey Juan Carlos a favor de la legalidad constitucional impide que el golpe arraigue entre el ejército. El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, llama al monarca para poder calibrar la magnitud de la amenaza. La respuesta del rey transmitía calma, y quedó transcrita en la prensa con aquel recordado "Tranquilo, Jordi, tranquilo." Una frase que no se llegó a decir nunca, pero que hizo fortuna, según Andreu Farràs, a uno de los autores del libro ‘El 23-F en Cataluña’. Al día siguiente en las 12 del mediodía Tejero y los asaltantes del Congreso se entregan a las autoridades. El golpe de estado había fracasado.

Tejero fue procesado y condenado a 30 años de prisión por rebelión militar. El día 6 de octubre de 1982 es trasladado al Castillo de la Palma y el 28 de mayo de 1983 en la prisión del Castillo de Sant Ferran (Figueres), donde cumplirá ocho años de condena. Durante aquellos años de cautiverio en Figueres salen a la luz algunas fotografías de Tejero haciendo vida dentro de la prisión castrense.

El encarcelamiento tendrá una consecuencia local, y es que su presencia en el castillo frenó los intentos de abrir aquel espacio en la ciudad de Figueres, según recogió la prensa comarcal en aquel momento. El día 13 de junio de 1991 fue finalmente trasladado a la prisión de Alcalá de Henares (Madrid).

El año 1982, mientras estaba en la prisión, Tejero creó el partido de extrema derecha 'Solidaridad Española' pero a causa de los malos resultados obtenidos desapareció al cabo de poco.

Desde septiembre de 1993 ya disfrutaba de régimen abierto. El día 3 de diciembre de 1996, Tejero sale de la prisión en libertad condicional después de que le reducen la condena por trabajo en 5 años y 57 días. Fue expulsado de la Guardia Civil y fue a residir en Alhaurín de la Torre, provincia de Málaga.

Les suyas apariciones públicas en los últimos años fueron contadas. El 24 de octubre del 2019 se lo vio en una concentración en el cementerio de Mingorrubio, en Madrid, donde ha enterrado a varios altos cargos franquistas. Medio millar de personas ovacionaron a Tejero y corearon su nombre, además de proclamas a favor de Franco.

Sobre los hechos del 23-F, con los años fue ganando bastante la hipótesis que el arrebatado Tejero fue la cara más visible del golpe de estado, el ariete necesario para derribar la joven democracia, pero que detrás tenía personas más astutas, militares y civiles, que conspiraron a la sombra y no pagaron penas tan severas por los hechos, o incluso quedaron indemnes.

Precisamente, este miércoles el gobierno español ha desclasificado los documentos que quedaban como secretos sobre aquellos hechos, y, entre otros, queda acreditada la participación en el golpe de seis miembros del CESID, los servicios de inteligencia de entonces.

En febrero del 2026, 45 años después del golpe de estado, se estrenó la serie televisiva ‘Anatomía de un instante’, basada en el libro homónimo de Javier Cercas, que retrata aquel momento clave de la historia reciente de España.

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