SALUD
Un experto revela que la dieta mediterránea reduce la mortalidad si incluye consumo moderado de vino
Un estudio con más de 30.000 participantes vincula este patrón alimentario con menos riesgo cardiovascular y hasta un 33% menos de mortalidad

Imagen de archivo de una copa de vino
Un nuevo estudio científico señala que seguir la dieta mediterránea con un consumo moderado de vino se asocia a una reducción significativa del riesgo cardiovascular y de la mortalidad. La investigación, publicada en la revista European Heart Journal, refuerza el papel de este patrón alimentario como factor protector para la salud.
El trabajo ha contado con la participación del doctor Ramon Estruch, del Hospital Clínico de Barcelona, y del doctor Miguel Ángel Martínez-González, de la Universidad de Navarra y la Harvard T.H. Chan School of Public Health, entre otros investigadores. El análisis se ha basado en más de 30.000 participantes series durante periodos de hasta 22 años, a partir de dos grandes cohortes españolas: el ensayo PREDIMED y el proyecto SUN.
Los resultados indican que una alta adherencia a la dieta mediterránea se relaciona con un menor riesgo cardiovascular y una menor mortalidad global. Esta asociación es todavía más marcada cuando el patrón alimentario incluye un consumo moderado de vino. En concreto, los investigadores han observado que tener en cuenta esta bebida dentro del índice dietético refuerza la relación con una reducción del riesgo, en comparación con los análisis que no la consideraban.
Según los datos del PREDIMED, que incluyó a 7.447 personas con alto riesgo cardiovascular y un seguimiento de casi cinco años para acontecimientos cardiovasculares y de hasta 17 años para mortalidad, aquellos participantes con buena adherencia a la dieta mediterránea y un consumo moderado de vino —hasta una copa al día— presentaron un 45% menos de riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con los que seguían poco este patrón. Con respecto a la mortalidad por todas las causas, la reducción del riesgo se situó en el 33%.
La cohorte SUN, con 23.133 participantes más jóvenes series durante 22 años, confirmó estos resultados. El análisis conjunto de las dos cohortes mostró una asociación estadísticamente significativa entre el consumo moderado de vino dentro de la dieta mediterránea y una menor mortalidad total.
Los autores, sin embargo, remarcan que estos efectos favorables no se observaron con consumos elevados —a partir de tres copas diarias— y que algunos análisis diseñados para minimizar posibles sesgos no alcanzaron significación estadística.
El doctor Ramon Estruch destaca la importancia de interpretar el vino «no como un elemento aislado, sino como aparte de un patrón alimentario saludable como la dieta mediterránea», caracterizada por el uso de aceite de oliva virgen extra, fruta, verdura, legumbres, frutos secos y pescado.