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Usuarios de Reus y Valls lamentan que los nuevos horarios de Renfe no se ajustan a sus necesidades

Los viajeros aseguran que ir a Barcelona a primera hora o los fines de semana les es más complicado que tiempo atrás

Jordi Liébans, miembro de la plataforma Dignidad en las Vías, durante el trayecto para ir desde Reus a Barcelona

Jordi Liébans, miembro de la plataforma Dignidad en las Vías, durante el trayecto para ir desde Reus a BarcelonaEloi Tost

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Jordi Liébanas, miembro de la plataforma Dignidad en las Vías, hace casi veinte años que hace el trayecto entre Reus y Barcelona diariamente. De la reorganización horaria de Renfe valora positivamente que de lunes a viernes hay dos trenes más, pero el fin de semana se han reducido convoys a primera hora de la mañana. "Si coges el de las 5.30 se supone que llegas a las 7.10 en Barcelona, pero con el de las 7.30 nunca llegas antes de las 9.00", comenta. Este vacío de dos horas condena a los viajeros o bien a levantarse muy temprano para coger el primer tren o a llegar a la capital del país más tarde del deseado. "La alternativa es ir en coche de Reus a Vila-seca y allí coger el tren que viene de Tortosa, pero es una molestia mucho mayor", concreta.

En Reus el otro problema lo tienen a primera hora de los días laborables. Hasta antes de la reorganización el tren de las 7.06 arrancaba desde la capital del Baix Camp. Eso permitía a los viajeros subir al tren una vez llegaban a la estación y no pasar frío en invierno, además que tenían garantizada más puntualidad. Ahora, en cambio, tienen que esperar que venga desde la Plana Picamoixons. "Eso hace que no tengamos la certeza de sí saldrá puntual", manifiesta.

La situación todavía es más compleja, ya que en este caso antes de salir de la Plana también tienen que esperar que llegue otro tren procedente de Lleida, para enlazar en dirección Reus y Barcelona. Esta casuística también implica que haya menos plazas disponibles y en ocasiones a partir de Tarragona hay gente que tiene que ir de pie porque no hay asientos. "Para la gente de Lleida es mucho mejor porque pueden bajar hacia Tarragona con esta combinación, pero a nosotros nos afecta negativamente", comenta el usuario. Los que también han ganado una frecuencia son los vecinos de Alcover y la Selva del Camp.

Con todo, el descontento con el servicio es generalizado. "Cojo el tren desde Reus dos veces por semana y los retrasos son habituales", comenta Ixeya Quesada. "No sabes si llegarás a Barcelona a la hora que corresponde y si te podrás organizar el día cómo habías planteado. Siempre tienes la esperanza no de llegar a la hora sino de llegar cuanto menos tarde mejor", expresa la usuaria. En su caso, además, en ocasiones va desde Reus hacia Lleida, con el correspondiente transbordo en la Plana Picamoixons para esperar el tren que viene desde Valls. Una situación que asegura se ha acentuado con los nuevos horarios, ya que hay menos servicios directos. "A veces te tienes que estar 30 o 40 minutos en aquella estación que no tiene ninguna zona interior, y es duro", señala.

Dificultades en Valls

La situación en Valls es más complicada. El presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Valls y el Alt Camp, Nil Magrinyà, explica que el principal problema es que Adif hace las obras de mantenimiento de la línea R-13 entre Sant Vicenç de Calders y Lleida durante las mañanas. Una situación que también afecta en el tramo entre la Plana Picamoixons y Reus. Eso hace que en una franja superior a las tres horas entre las 9:15h y las 12:15h no puedan circular trenes. "Es la única línea de pasajeros de toda Cataluña donde se hace el mantenimiento diurno", afirma. Un hecho del cual el responsable es Adif.

Así, entre la capital del Alt Camp y Barcelona tan sólo hay cuatro trenes diarios por sentido y ninguno llega a la ciudad condal antes de las 8 de la mañana. "Nuestra conectividad ferroviaria, por naturaleza, es con Barcelona, porque nunca ha existido la posibilidad de ir directamente a Reus o Tarragona", expone. Magrinyà lamenta que mientras estuvo el corte del túnel de Roda de Berà llegaron a tener siete trenes por sentido gracias a las lanzadoras que venían desde la Plana y Reus. En cambio, desde Renfe, Carmona argumenta que, en comparación con lo que pasaba antes de las obras, con los nuevos horarios la oferta ha mejorado porque se ha pasado de dos servicios directos y dos con transbordo en Sant Vicenç de Calders a cuatro trenes directos por sentido al día. A pesar de eso, las plataformas de usuarios y los ayuntamientos por donde pasa el R13 -con el de Valls al frente- se están organizando para hacer frente común y reclamar cambios a la Generalitat.

El portavoz de la operadora ferroviaria explica en declaraciones a la ACN que los nuevos horarios responden a "un esfuerzo conjunto" con el Departamento de Territorio por dar "un primer paso" en la mejora del servicio al corredor sur. Carmona destaca que desde el 22 de noviembre salen trenes entre Tarragona y Barcelona cada 30 minutos y, con Reus, entre 30 y 60 minutos los días laborables. También menciona el alargamiento del RT1 desde Tarragona hasta la Plana Picamoixons.

"Son mejoras que se tienen que consolidar, siempre recordando que es un primer paso" hasta que lleguen los nuevos trenes. En concreto, serán 38 convoys, 24 de 100 metros y 14 de ancho variable "que supondrán mejoras en fiabilidad, confort, capacidad y disponibilidad". Sin embargo, el hecho de que se tengan que retirar algunos trenes porque han acabado su vida útil hará que el incremento del volumen del parque no sea tan elevado. Respecto de las quejas de los usuarios, Carmona afirma que están abiertos a hacer "ajustes" en el futuro, en la medida de las posibilidades.

Un día cualquiera

La ACN ha acompañado Liébanas este viernes en su trayecto con el tren que sale de Reus a las 7.06 horas, y que ya ha llegado con doce minutos de retraso en la capital del Baix Camp. El récord negativo de la primera semana de los nuevos horarios han sido trece minutos, si bien el usuario ha afirmado que no ha habido ningún día que haya ido puntual. El retraso mínimo a la hora de subir al tren ha sido de dos minutos.

Este convoy ha ido acumulando retrasos a medida que el trayecto avanzaba. En Tarragona la demora era de catorce minutos y a Sant Vicenç de Calders se ha llegado diecinueve minutos después de la hora prevista. En el último tramo de trayecto, ya sin ninguna más parada, lejos de mejorar la situación todavía ha empeorado más. Así, Liébanas ha llegado a Barcelona Sants a las 9.19 horas, 42 minutos más tarde del previsto, el peor registro desde que están los nuevos horarios en esta franja.

Esta es sólo una de las incidencias que ha tenido el corredor sur este viernes por la mañana. El tren siguiente, que tenía prevista la salida desde Reus a las 7.36 lo ha hecho con dieciséis minutos retraso. Y el tren que tenía que salir de Paseo de Gracia a las 7.56 en dirección a Reus se ha suprimido por una incidencia con un maquinista. Los pasajeros de este servicio han tenido que ir hasta Tarragona y allí coger un autobús. Al mediodía la situación era ligeramente mejor, con retrasos en torno a los quince minutos en sentido sur. Toda esta información los viajeros la comparten a través de un grupo de Whatsapp bautizado como 'RIUV (República Independiente del Último Vagón)'. Lo impulsó la plataforma Dignidad en las Vías ya hace unos años para hacer comunidad, plantear acciones y advertir de alteraciones.

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