Vivienda: más oferta y más seguridad jurídica

Imatge d'unes claus de pisos públics.
El pasado febrero, en Vila-seca, el Partido Popular organizamos una jornada del ciclo ‘Parlem de...’ en la que explicamos nuestro plan de vivienda ante vecinos y profesionales del sector de la provincia de Tarragona. Lo hicimos acompañados de Paloma Martín, secretaria nacional de Vivienda, y del presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández. Y, sobre todo, lo hicimos escuchando a quienes conocen la realidad del mercado inmobiliario mejor que nadie. Porque la vivienda hoy es uno de los grandes problemas de nuestra generación.
Hace apenas unos días, en uno de los principales portales inmobiliarios, en Vila-seca aparecían solo cuatro viviendas en alquiler. Cuatro. Y entre ellas, un estudio de 40 metros cuadrados por 850 euros al mes. Con estos precios, para una persona sola o una pareja joven, acceder a un alquiler razonable es prácticamente imposible.
Si miramos la compra, la situación tampoco es alentadora. Había 104 viviendas anunciadas a la venta, pero más de la mitad superaban los 200.000 euros. Para muchas familias trabajadoras, esa cifra es inasumible. El resultado lo vemos cada día: parejas que quieren buscar un piso en Vila-seca y se ven obligadas a irse lejos de su casa, de su entorno y de su familia porque aquí no encuentran una opción asumible. Y esto no es casualidad.
La izquierda ha prometido vivienda para todos, pero ha terminado destrozando el mercado hasta límites insostenibles. Con intervencionismo ideológico, con una legislación que genera inseguridad jurídica y con una actitud permisiva frente a la okupación ilegal, han conseguido menos oferta y precios más altos. Cuando el propietario se siente desprotegido, retira su vivienda del mercado. Y cuando la oferta cae, los precios se disparan. Es una consecuencia directa. Es pura ley de oferta y demanda.
Pero también hay decisiones locales que importan. Vila-seca merece seguir creciendo y ofreciendo oportunidades para que nuestros vecinos puedan vivir aquí sin verse expulsados por los precios. El nuevo POUM debe ser una oportunidad para que Vila-seca crezca y se desarrolle como ciudad, facilitando que se construyan más viviendas y que haya oferta a precios asequibles. Si el POUM no favorece el crecimiento y la generación de vivienda, estaremos condenando a nuestros jóvenes a marcharse de nuestra ciudad.
Y junto a ello, el Ayuntamiento debe tener una posición clara y firme frente a la lacra de la okupación ilegal. No se puede mirar hacia otro lado ante un problema que genera inseguridad y retrae aún más la oferta de alquiler.
Desde el Partido Popular no nos limitamos a denunciar el problema; defendemos un plan diferente: más oferta, menos burocracia, menos impuestos y más seguridad jurídica. Movilizar suelo público, reducir plazos, rebajar la fiscalidad de la primera vivienda y aprobar una ley eficaz contra la okupación ilegal son medidas concretas que pueden revertir la situación.
Especialmente importante es devolver la esperanza a los jóvenes. No podemos aceptar que independizarse sea una misión imposible ni que vivir en tu propia ciudad sea un privilegio al alcance de cada vez menos. Por eso, proponemos una hucha hogar joven y rebajas fiscales como la bajada del ITP del 10% actual al 4% para los jóvenes o la bonificación del IRPF.
En la España que pronto liderará Alberto Núñez Feijóo, la vivienda se abordará con sentido común, escuchando a los expertos del sector y aplicando soluciones realistas, no desde la cerrazón ideológica. Exactamente lo que hicimos el sábado 14 en Vila-seca en nuestro “Parlem de... Vivienda”: escuchar, analizar y proponer.
Porque el problema es real. Pero también lo es la alternativa.