Sociedad
Les cartas de la ilusión inundan el Buzón Real
Los pajes reales recogieron ayer las últimas cartas de los niños tarraconenses antes de la llegada de los Reyes de Oriente a la ciudad

Los pajes reales se instalaron en el patio a Jaime I del Ayuntamiento de Tarragona.
Bicicletas, roba, zapatos, una Nintendo Switch, juguetes de todo tipo... Los niños tarraconenses han hecho llegar todos sus deseos a los pajes reales, que este último fin de semana han vuelto a hacer parada en el patio Jaume I del Ayuntamiento. Durante los últimos tres días, niños y niñas de todas las edades se han acercado con la ilusión de saber que sus cartas llegarán a manos de Sus Majestades.
Ayer, los pajes recogieron las últimas, que no fueron pocas. Cada vez que se marchaba una familia, llegaba una nueva. «Todos los años venimos, ya se ha convertido en una tradición», explicaba Marta. Les suyas dos hijas enumeraron de uno en uno todos los regalos que esperan recibir al representante del Rey Gaspar. Una de ellas pidió unos zapatos y una maleta: «Es que la mía es muy pequeña». Además, escribió a la lista de deseos diferentes juguetes y roba, como su hermana, la cual pidió también un reloj para su madre.
El paje de Baltasar era el más solicitado. También el más próximo con los niños que se acercaban para depositar su carta al Buzón de los Reyes. «¿Este año te has portado bien?» era la pregunta más repetida. Algunos contestaban que sí convencidos, mientras que otros sólo asentían con un gesto tímido. Eso sí, todos lo hacían con aquel entusiasmo que sale de forma innata en los más menudos cuando están emocionados.
Esta ilusión se transmitía de hijos a padres y abuelos, los cuales tenían una sonrisa mayor incluso que los mismos niños. «Para nosotros, no hay mejor regalo que verlos felices», aseguraba Josep, que, junto con su hijo, no quisieron faltar a la cita anual con los pajes. En este caso, Sus Majestades tendrán que hacer un esfuerzo económico mayor, ya que el primer regalo de la lista era una PlayStation 5.
Les cartas eran de todos los tamaños y formas. Con más texto o con menos. De colores o en blanco y negro. También había algún niño que no la llevaba porque ya lo había entregado en el Almacén Real, pero quería hablar con los pajes para asegurarse de que sus deseos habían llegado a Sus Majestades, los cuales llegarán a Tarragona hoy para llenar los hogares de regalos y las calles de caramelos.